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Breves
Aníbal F. lanzó libro contra "pelotudeces" del verano
De Narváez y la amenaza
Desde el kirchnerismo insisten en la posibilidad de "abrir el debate" para la "adecuación" de la Constitución
Timerman: La Argentina no está sola”
Mujica: restricciones son una pavada”
Lobais: “La relación se va a reactivar”
Unión por todos salió a defender a Bullrich ante Moyano
Stolbizer sostiene que el kirchnerismo no tiene los votos para reformar la Constitución 
Control a la industria de los laboratorios
Las ventas minoristas crecieron 5,7% en enero
Se entregaron $ 2000 millones a pymes
Ola vendedora: YPF perdió 17% en una semana
El extitular de la UIA consideró que los aumentos salariales se cerrarán "en más de 20 y menos de 25%"

Notas
Una historia de morochos y chirolitas  Clarín
El Gobierno redefine el discurso oficial La Nación
Verticalidad  La Nación
Preocupa en la UIA el avance del Gobierno en las empresas  Clarín
Paritarias: rechazan la inflación no oficial  La Nación
Los sindicalistas críticos le ponen más presión al Gobierno  Clarín
El moyanista Schmidt advierte al Gobierno: “Nunca enciendas un fuego que no puedas apagar”  Agencias
Pichetto: "Quien conduce la CGT debe estar en línea con la Presidenta"  La Nación
La peor hora del gran alfil que tenía Néstor Kirchner  La Nación
¿Puede Cristina con Moyano y Scioli? El Cronista
Otros análisis del fin de semana

Temas
Paños fríos para la confrontación Página 12
Plan contra Moyano: fisuras en el discurso y problemas de ejecución  Clarín

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Breves
Aníbal F. lanzó libro contra "pelotudeces" del verano
El ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández presentó este fin de semana en Mar del Plata el libro Zonceras Argentinas al Sol. Expresó que el libro viene a contrarrestar la premisa de que "durante el verano no hay política". Y agregó: "Las pelotucedes siguen creciendo durante enero, febrero y marzo". Asimismo, según indica el blog del senador las "zonceras son como las hormigas, están en todos lados".
La presentación del libro se llevó a cabo en el Hotel 13 de Julio Luz y Fuerza, ubicado en la Mitre y 9 de Julio, con entrada libre y gratuita, adonde concurrieron cerca de 500 personas.
Fernández manifestó: "Son tantos y tan variados los temas que la idea 'jauretcheana' es que siempre van a existir zonzos y zonceras. Todos en la Argentina somos portadores de zonceras ya que muchos podemos decir muchas cosas y cuando nos muestran la realidad nos puede llegar a dar un poco de vergüenza, es así que nos transformamos en portadores y multiplicadores".
 

De Narváez y la amenaza

El diputado del peronismo opositor Francisco de Narváez destacó ayer la”capacidad de diálogo y búsqueda de consenso” del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y lo describió como la “gran amenaza” política para el kirchnerismo porque es “el único que puede vencer a Cristina” Fernández de Kirchner, según dijo, dando por sentado tanto un pase de Scioli a la oposición como una nueva postulación de la Presidenta. El empresario, ex candidato a gobernador derrotado por Scioli el año pasado, lamentó “el conflicto entre (el vicegobernador Gabriel) Mariotto y Scioli” al señalar que “en el medio hay 16 millones de bonaerenses que lo están padeciendo”. Y advirtió: “Es obvio que se pretende quebrar la autoridad del gobernador y eso es malo para los bonaerenses”.


Desde el kirchnerismo insisten en la posibilidad de "abrir el debate" para la "adecuación" de la Constitución

 Carlos KunkelMientras se habla de un eventual intento oficial de reformar la Constitución, el diputado del Frente para la Victoria, Carlos Kunkel, señaló que el Gobierno tiene la atribución de "abrir el debate ante el conjunto de la ciudadanía sobre la posible adecuación" de la Carta Magna.
"Nosotros no decimos que vamos a estar en octubre de 2015, decimos, que no tenga ninguna duda la ciudadanía, que hasta el 10 de diciembre de 2015 vamos a gobernar ejerciendo todas las atribuciones que la Constitución nos da y entre esas atribuciones está abrir el debate ante el conjunto de la ciudadanía obre la posible adecuación de la Constitución a la realidad que vivimos", resaltó el diputado.
Al referirse a la posibilidad de que el Gobierno busque una reforma de la Carta Magna que le permita a la presidente Cristina de Kirchner seguir al frente del Ejecutivo, Kunkel señaló: "La ciudadanía va a tener todos los elementos para informarse como los tiene siempre y va a tener todos los elementos para decidir con su voto cuál es el destino que tenemos que construir los argentinos por los próximos 20 años".


Timerman: La Argentina no está sola”

La Argentina sumó ayer el respaldo de cinco países del mar Caribe a su estrategia de presión sobre Gran Bretaña para que ésta acepte dialogar sobre la soberanía de las Islas Malvinas. Cuba, Nicaragua, San Vicente y Granadinas, Antigua y Barbuda, y la Mancomunidad de Dominica se sumaron a los países del Mercosur y la Unasur y anunciaron que prohibirán que en sus puertos recalen buques con la bandera del archipiélago. Se pone una vez más en evidencia que Malvinas es una causa de toda América Latina y el Caribe, y por eso Argentina no está sola, la que está sola es Gran Bretaña, resaltó el canciller.
Timerman acusó a Gran Bretaña de actuar por encima del orden jurídico internacional”.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió que si el Reino Unido intentase agredir al país, Argentina no estará sola y consideró ridículas las amenazas de Londres al enviar un buque de guerra y hasta un príncipe, por el heredero real inglés Guillermo, a las Malvinas. Estamos decididos a que Latinoamérica se convierta en una zona de paz y de que no venga ningún imperio a meter sus narices, expresó.


Mujica: restricciones son una pavada”

 Las restricciones comerciales que aplica el Gobierno argentino son “una pavada, como para no darle consideración, opinó el presidente uruguayo, José Mujica, en declaraciones a la prensa. Y señaló que son normales, porque a cada rato hay dificultades, después se superan y luego vuelven a aparecer. Esto es cuasi permanente, añadió.
Tengo que darle importancia a todos los asuntos y tengo que ver el comercio, el intercambio en el marco de la afluencia turística y del desarrollo del resto de los servicios, la logística, los puertos y las inversiones inmobiliarias argentinas, dijo, en respuesta a quejas de empresarios uruguayos.


Lobais: “La relación se va a reactivar”

El secretario general de la Asociación Obrera Textil, Jorge Lobais, reconoció que su gremio “no existiría si no fuera por el matrimonio Kirchner”, y se mostró confiado en que la relación entre el gobierno y la CGT “se va a reactivar y en cualquier momento podemos tener la reunión”.
Diferenció al vicepresidente  Boudou de la presidenta Cristina Fernández al retrucar que la que tiene “relación directa con los trabajadores” es la jefa de Estado y no el vicepresidente, al tiempo que confió en que el vínculo con la primera mandataria “se va a reactivar”.
 “El vicepresidente se tiene que acordar de que, cuando fue precandidato en la Ciudad (de Buenos Aires) hace poco más de un año, fue en una comida de la CGT en la que hizo su lanzamiento”, enfatizó. El dirigente textil reconoció que “hay cosas que no comparto con Hugo (Moyano), pero no tengo dudas de que es el mejor secretario general de la CGT que hemos tenido”.


Unión por todos salió a defender a Bullrich ante Moyano

Luego de hacerse público el contenido de la carta que la central obrera envió a la presidenta de la Nación, los máximos dirigentes de Unión Por Todos manifestaron que no van aceptar que “un sindicalista extorsionador y corrupto agravie a la presidente del bloque Unión Por Todos, Patricia Bullrich”.
A ella se definen a través de un comunicado como “la única ministra que trabajó por la transparencia y libertad sindical, creando la primera asignación universal que tardó ocho años en aplicarse precisamente por el boicot del actual líder de la CGT”.
 “Moyano no tiene autoridad moral para hablar de Patricia Bullrich. El progreso social no se logra con patoterismo, sino con más libertad sindical y menos clientelismo corrupto”, puntualiza el comunicado
Dos veces es mencionada la diputada Bullrich en la carta cegetista. Uno de ellos es el referido a las asignaciones familiares, donde señalan que “por imperio de las políticas neoliberales en el gobierno de De la Rúa, con Cavallo y Patricia Bullrich como ministros, se instrumentó en el marco de la flexibilización laboral y la quita de derechos, la ‘tablita’ por la cual se establecieron techos. Quienes superan esos techos, perciben menos o dejan de percibir la asignación. Esto dentro de un marco conceptual influenciado por las ‘políticas de Mercado’ y no por las de justicia social”.
 

Stolbizer sostiene que el kirchnerismo no tiene los votos para reformar la Constitución 

La dirigente del Frente Amplio Progresista (FAP) y presidenta del GEN, Margarita Stolbizer, aseguró que el kirchnerismo no tiene en el Congreso el número de legisladores necesarios para promover cambios en la Constitución Nacional.
 “Más allá de los intentos que puedan haber, hoy por hoy no hay muchas posibilidades de (impulsar la) reelección, al menos no por la vía del número que tienen (los oficialistas) en el Congreso”, afirmó la dirigente.
La titular del GEN explicó que ante esa supuesta imposibilidad surgieron “las discusiones de poder más fuertes” que “van a definir la sucesión” de la presidenta Cristina Fernández en 2015.
En declaraciones radiales, Stolbizer admitió que “a veces” le “da un poco de pudor” hablar de una renovación presidencial cuando el kirchnerismo “recién acaba de asumir”.
“Es impúdico, y va de la mano de la despreocupación y desocupación que el Gobierno tiene de los problemas de la gente. Está preocupado por su perpetuidad en el poder”, señaló. 


Control a la industria de los laboratorios

La facturación del sector de fabricación de medicamentos y productos de laboratorio subió un 24,6% en 2010 en relación con el ejercicio fiscal anterior, alza acompañada por el pago del impuesto a las ganancias, cuya recaudación aumentó 21,1%, según comunicó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que presentó ayer su informe sectorial. Ese año se radicaron 143 juicios por ejecuciones fiscales a empresas en $ 4,3 millones y se trabaron 149 embargos.


Las ventas minoristas crecieron 5,7% en enero
 Las ventas de enero estuvieron impulsadas por el intenso movimiento turístico en todo el país.Los comercios minoristas registraron en enero un incremento de 5,7% en las cantidades vendidas frente a igual mes del año pasado, de acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
"Enero encontró un público más cauteloso, que dirigió su gasto principalmente a rubros turísticos, pero eso no le restó importancia a la actividad comercial, que finalizó el mes con sus ventas dentro de los niveles esperados", indicó el informe.
Según CAME, "el crédito fue el medio de pago preferido y sigue marcando el pulso de la demanda. Las expectativas de estabilidad de ingresos y empleo que tiene la población empujan la demanda, y en la medida que prevalezca ese clima de confianza, la actividad comercial continuará activa", concluyó.


Se entregaron $ 2000 millones a pymes

El Ministerio de Industria destinó durante el año pasado 2000 millones de pesos en créditos para pymes. Según un comunicado difundido por la cartera que conduce Débora Giorgi, esos fondos permitieron que más de 8000 de estas empresas desarrollaran inversiones que, a su vez, crearon 250.000 puestos de trabajo. "El potencial de las políticas de reindustrialización e inversión productiva del Gobierno permite a las empresas, especialmente a las pymes, continuar en el camino del crecimiento económico con generación de empleo", dijo la ministra. Los préstamos entregados pertenecen a líneas de financiamiento que el Gobierno instrumenta a través del Régimen de Bonificación de Tasas, sistema de créditos bancario con tasa subsidiada, y del Fonapyme, un fondo propio del Estado nacional para firmas con mayores dificultades de acceso al financiamiento tradicional.


Ola vendedora: YPF perdió 17% en una semana

Esto ocurrió, primero, por los rumores en torno a una nacionalización de la compañía, y después por el anuncio efectuado el viernes pasado con respecto a la quita de subsidios impositivos al sector. Todo esto fue demasiado para la compañía que, precisamente, fue la que más perdió el viernes. Si bien los especialistas recomiendan aún comprar los papeles de YPF por sus valuaciones, todo dependerá de cómo las medidas del gobierno terminen afectando los negocios de la compañía. Son subsidios que el Estado aplicó para que extrajeran más petróleo. Se lo dieron cuando estaba el precio del combustible congelado, dijo a Reuters el ex subsecretario de Combustibles, Gustavo Calleja. Si bien la medida oficial afecta a otra empresas, la sensibilidad con YPF es mayor debido a los ruidos que se generaron los últimos días. Habrá que ver cómo continúa la escalada entre la petrolera y el Gobierno para vislumbrar el futuro de la acción en la bolsa.


El extitular de la UIA consideró que los aumentos salariales se cerrarán "en más de 20 y menos de 25%"

El extitular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, estimó que los aumentos salariales en 2012 se cerrarán "en más de 20 y menos de 25%".
Agregó que empresarios y gremialistas "luchan de un lado y del otro por lo que creen que es lo justo", por lo que pidió que exista "una posición de negociación". "No voy a arrancar con el 14 ni el 25% si quiero llegar a un punto intermedio. El 18% era una posición negociadora. Nosotros estamos en un camino que será algo más de 20 y algo menos de 25% y ahí estará el rango", afirmó.
Méndez se refirió también a las recientes medidas de restricciones a las importaciones dispuestas por el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno. "Tiene la responsabilidad de cuidar las cuentas públicas, hay que tener un equilibrio y es difícil porque hay cosas que están enmascaradas. Cómo hace para separar la paja del trigo es un tema que yo no lo conozco", sostuvo.
Sobre el futuro próximo, dijo que "nadie mira al mercado para adelante con una gran euforia. Hay que ser prudente. Si uno es responsable de lo que tiene que administrar, no hay que ser un soñador que piensa que va a vender todo, ni un pesimista. Hay que buscar un equilibrio y hay que trabajar".

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Notas

Una historia de morochos y chirolitas  Clarín
Por Osvaldo Pepe

Los estruendos verbales entre el Gobierno y la dirigencia sindical que se alinea con Hugo Moyano son el plato fuerte del verano político, compartiendo cartel sólo con la poda drástica de subsidios y los primeros globos de ensayo de una re reelección que contradice la propia letra constitucional, movida ésta fogoneada tempranamente por el vicepresidente de la Nación y otros funcionarios, que t ambién lo atacan a é l, a quienes el líder camionero descalifica como simples “chirolitas”.

Es decir, muñecos de un ventrílocuo que nunca identifica , aunque todos sepamos que usa polleras.
Definitivamente, la Presidenta dejó en el olvido los tiempos en que se ponía gorritos de diferentes sindicatos en multitudinarios actos públicos organizados en su apoyo, en los cuales le recordaba a la sociedad que ella estaría siempre junto “a los morochos” , sucedáneos posmodernos de aquellos “grasitas” de Eva Perón, históricos “cabecitas negras” del peronismo originario. Ahora Cristina percibe que Moyano y el sindicalismo crítico de un sector de la CTA (Pág. 6) ya no son el espíritu “morocho”: mientras agrupa una nueva alianza política y social, repite que gobierna “para 40 millones de argentinos” , obviedad que sin embargo adquiere contenido en el umbral de las discusiones paritarias que el Gobierno necesita ordenar en los nuevos tiempos de la “sintonía fina”.

Pícaro, Moyano, que ya organiza un acto masivo para afirmar su liderazgo, dijo que esta construcción teórica le recuerda al menemismo, giro exagerado con el que acaso haya querido resucitar lo que ocultan con la pretensión del olvido mediático ciertos programas de la TV oficial y paraoficial que seleccionan y editan videos del pasado para desacreditar a quienes no se someten al discurso único.
Es aquella imagen que muestra a Néstor Kirchner cuando define a Menem como “el mejor presidente de la historia”. Extraña parábola del kirchnerismo. De “progresista” y socio férreo de los sindicatos a la acusación del jefe de la organización madre de éstos, y antiguo socio político, de haberse menemizado en su largo tránsito por el poder.




El Gobierno redefine el discurso oficial
La Nación

Por Mariano Obarrio 


La Presidenta ordenó diseñar una nueva estrategia de comunicación para diluir el impacto de la "sintonía fina" en la población
Para enfrentar el nuevo escenario, marcado por los ajustes en la economía, la eliminación de subsidios y la fijación de pautas salariales más acotadas, entre otras medidas, la presidenta Cristina Kirchner ordenó diseñar una nueva estrategia de comunicación. La intención es instalar la idea de que dirige realmente una "sintonía fina" del modelo y no un mero ajuste liberal como denunció el jefe de la CGT, Hugo Moyano.
El jueves último, Moyano puso el dedo en la llaga, al comparar la "sintonía fina" con los ajustes fiscales del ex presidente Carlos Menem. Eso es, justamente, lo que el Gobierno teme que se instale en la sociedad.
Según confiaron a LA NACION fuentes oficiales, el nuevo discurso consiste, por un lado, en distribuir las culpas del ajuste fuera del Gobierno: petroleras, como YPF, bancos, medios de prensa, sindicatos, los gerentes que cobran sueldos elevados, los ricos que pagan luz, gas y agua con subsidios, y próximamente, quizás, empresarios del transporte o de servicios públicos como la luz y el gas.

"La sintonía fina es un ajuste, pero no de la envergadura del de Menem. Necesita de culpables poderosos e identificables", confió un funcionario del Gobierno.
También se instalará que la disminución del poder adquisitivo pasará más por los sectores de mayores recursos que por los desprotegidos.
Para justificar los recortes, la Presidenta exige ideas y argumentos a sus ministros.
No obstante, una particularidad no ayuda al relato. Las medidas aplicadas para la "sintonía fina" son de fuerte contenido técnico en la microeconomía. Por su complejidad, no son fáciles de comunicar ni de entender para el gran público.

"Ello hace caer en ambivalencias, ambigüedades y contradicciones que hay que justificar. Incluso, tenemos problemas con los medios de prensa propios. Ahora Clarín puede titular que Moyano nos compara con Menem y dice la verdad. ¿Pero cómo lo publicamos en nuestros diarios?", confió a LA NACION otro alto funcionario que conoce la intimidad presidencial.

Elogios y críticas
En diciembre, la Presidenta aplicó un discurso favorable a los empresarios para la inversión, pero ahora los ataca y los culpa por la falta de inversión y la suba de precios.

El objetivo del Gobierno es instalar la idea de que el ajuste no recaerá en los sectores vulnerables y que los enemigos son los sectores poderosos y sus "avivadas".
Un ejemplo de la estrategia oficial es YPF. "Ningún funcionario dice que hay voluntad política real de reestatizar la petrolera, pero esa versión se hace correr para presionar a la empresa, para que reinvierta sus utilidades, aumente la producción y se evite, así, el déficit comercial energético", reveló un funcionario de peso a LA NACION.

En esa línea de pensamiento, por ejemplo, la Argentina le debe miles de millones de dólares a la Venezuela de Hugo Chávez por el gas y el petróleo importado. ¿Podría ingresar la petrolera bolivariana Pdvsa en algún negocio energético en el país a cambio de esa deuda? Silencio oficial.
"El Gobierno pasó de tener un discurso de política global, lineal y simple a uno mucho más complejo, contradictorio, ambivalente, porque las medidas son muy puntuales y muy micro", señaló a LA NACION un allegado a la Presidencia, involucrado en el diseño de las políticas. Hay certeza de que el gran público no puede seguir fácilmente el hilo de los subsidios o beneficios impositivos que el Gobierno elimina o reduce.

"La sintonía fina es un giro a lo técnico, una intervención técnica del Estado en la microeconomía muy específica", explicó otro funcionario. El ejemplo más claro es la comisión interministerial que conformó Cristina Kirchner con los ministerios de Industria y Economía para mirar de cerca la productividad, los costos, los subsidios, la presión impositiva y la rentabilidad de las empresas. El objetivo oficial es tener un sustento técnico para fijar los aumentos de salarios en las próximas paritarias.
Uno de los temores que acechan al Gobierno es que el ajuste se aplica en el preciso momento de máxima tensión con la CGT y con su jefe, Hugo Moyano. Nadie sabe cómo saldrá el experimento. Pero lo asumen riesgoso.

Otro flanco que vislumbran en la Casa Rosada son las contradicciones. Por caso, se eliminan subsidios al combustible y al transporte, pero se subsidiaran las transmisiones televisivas del TC. Se anunció que el SUBE evitará los aumentos en la tarifa de transporte, pero en pocos meses se segmentarán los valores con fuertes subas. "Esa será la sintonía fina", se dijo.
De todos modos, en la Casa Rosada descuentan que el ajuste no tendrá la magnitud de los que aplicaron Menem o el ex presidente Fernando de la Rúa. Pero hay que justificarlo




Verticalidad
 La Nación

Por Hugo Caligaris


 "No somos librepensadores. Somos militantes de un proyecto político. La verticalidad es parte de nuestro movimiento, pero es de ida y vuelta. No es boba ni represiva. Yo recibo instrucciones, no las doy."
 (Del vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto.)

El rascacielos del poder se construye de arriba para abajo: se empieza por el último piso y después se completa el edificio hasta llegar, por fin, a los cimientos. ¿Cómo hacen para que no se caiga? No lo sabemos: no somos librepensadores. Debe de ser una marca de fábrica de los audaces, los que pueden volar, los rápidos de manos y de mentes (dicho así, en dos palabras, "de" y "mentes", no en una). Antes de comenzar la obra, el elegido se instala allá en lo alto con todas sus pertenencias, con la familia, el perro y el gato y desde allí, mirando hacia el vacío, da las instrucciones pertinentes a los albañiles y obreros, que sin ellos no pueden operar el milagro. Si tiene suerte, el líder llega a completar la torre antes de que se venga abajo. Si no, la aventura durará lo que dure. Razona así: "En caso de derrumbe, ¿quién me quita lo bailado?"

Ese es el paradigma de la verticalidad, su expresión más perfecta, y también su paradoja, puesto que el conductor, que flota entre las nubes del cielo en el punto más alto del edificio aún no terminado, ordena y manda, muy convencido de que la altura le da una perspectiva muy amplia, y al mismo tiempo ignora (o pretende ignorar) que hay una serie de principios físicos que lo separan inconsolablemente de la tierra.

Los que están por el piso, esos seres gimientes y reptantes que, en definitiva, vendríamos a ser todos nosotros, podríamos, haciendo uso del ascensor, puesto que, como dijo Mariotto, la verticalidad es un asunto de ida y vuelta, llevarle al líder volador noticias de la vida acá abajo, pero, por desgracia, esa posibilidad no está prevista en el sistema. Un proyecto político como el presente contempla sólo dos categorías de ciudadanos: el jefe, que sólo habla con Dios y con los ángeles, y los militantes, que se limitan a recibir instrucciones, nunca a darlas




Preocupa en la UIA el avance del Gobierno en las empresas 
Clarín

Es por el debate oficial sobre la posible nacionalización de YPF. Hay alarma.

El ex presidente la Unión Industrial Argentina y directivo de esa entidad Héctor Méndez criticó ayer el avance del Estado sobre las empresas del sector privado.
Para Méndez, lo “ideal” sería que todas las entidades empresarias y sindicales “tuvieran una gran fortaleza y juntas pudieran ofrecer un poco de firmeza ante el avance estatal en el mundo, donde cada día más el Estado interviene, entonces el poder de la libre empresa se limita y el poder sindical se limita”. En este sentido, el también presidente de la Cámara Argentina de la Industria Plástica, apuntó contra el avance en el país del Estado sobre las empresas privadas, y manifestó ante los rumores sobre un cambio accionario en YPF son un “ejemplo”de eso “Estamos hablando de que el Estado avanza, de que hay una tendencia a querer tomar participación en negocios privados , y es una deformación general, no es una deformación particular, de un partido. Acá es más, clase dirigente política versus ciudadanos”, advirtió ayer en diálogo con radio Mitre.

Y, agregó que “no hace falta ser un adivino ni ser un vidente para ver el poder de casi todos los gobiernos, y en cierta manera la debilidad de los sectores privados”. “El Estado en general tiene cierta libertad, yo he sido muy crítico en los años 70 y 80 sobre las empresas del Estado que no rendían cuentas, no tenían balances. Y como fui crítico en aquel momento cuando eran de los militares, no debería dejar de ser crítico hoy”, explicó el dirigente fabril. “Creo que la industria privada tiene un gran campo de hacer y hay que dejarlo, y el Estado tiene otras cosas que hacer y gestionar”, acotó el empresario. Al respecto, dijo que las versiones sobre cambios accionarios en la petrolera YPF son un “ejemplo” de esa situación, y añadió “muchas otras empresas que el Estado tiene acciones; debería concentrarse más en la gestión de la cosa pública, zapatero a su zapato”.

Recientemente la UIA se pronunció sobre la eventual discrecionalidad que podría tener la aplicación de las nuevas normas para la importación, que rigen desde el 1° de febrero. Fue en una carta que le envió al titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, en la que se observaron 5 puntos y se advirtió sobre la posibilidad de complicar el ingreso de insumos necesarios para la producción.
Echegaray salió a cruzar a la central fabril acusándola de querer presionar al Gobierno a través de los medios de comunicación.
En otras ocasiones, empresarios y entidades privadas ya habían advertido sobre este avance del Estado sobre el sector privado. Un referente del sector mercantil, que pidió el anonimato, recordó que “el punto de inflexión en este sentido, desde la perspectiva privada, se ubica en la sanción de la ley que desarticuló las AFJP y las traspasó al sistema de reparto”.

 En diciembre pasado, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) se había pronunciado también a propósito de un paquete de leyes aprobadas por el Congreso, entre otras Papel Prensa y la ley antilavado.
“Desde AEA siempre hemos sostenido que en una sociedad democrática moderna el ámbito específico propio de las empresas privadas debe ser respetado” , señaló el documento de la entidad que preside Jaime Campos.




Paritarias: rechazan la inflación no oficial
 La Nación

Por Silvia Stang 


La cartera laboral cambió su criterio y ya no acepta que empresas y sindicatos usen índices privados de precios

El Ministerio de Trabajo comenzó a rechazar, en la homologación de acuerdos salariales entre sindicatos y empresas, el uso de índices de inflación calculados por centros de estudios no oficiales. El argumento que expone la cartera conducida por Carlos Tomada para ese rechazo es que considera que el único dato válido sobre la medición de precios, es el elaborado por el Indec.
Desde hace unos años, algunos convenios incluyen cláusulas en las que se mencionan estimaciones de fuentes privadas para la definición del nivel de recomposición de los ingresos de los trabajadores o para determinar en qué casos las partes intervinientes en la negociación se sentarían a revisar lo acordado.
La política oficial de excluir de las homologaciones esas cláusulas de los acuerdos implica una modificación del criterio aplicado hasta ahora por las mismas autoridades. La homologación es el acto formal por el cual la cartera laboral avala lo acordado por las partes de una negociación.

Tal como lo informó LA NACION en varios artículos, hasta hace pocos meses la Secretaría de Trabajo, a cargo de Noemí Rial, homologaba sin objeciones los convenios que establecían alguna forma de vinculación directa entre el porcentaje de suba salarial y la evolución de un índice de precios de fuente privada.
Por lo general, esas tasas duplican y a veces prácticamente triplican las del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), cuya credibilidad se deterioró cinco años atrás, a partir de la intervención política del organismo y de las denuncias de manipulación de los datos de precios. En los últimos años, más allá de que en las negociaciones se explicite o no el uso de algún índice en particular, las alzas salariales resultantes de la negociación colectiva fueron mucho más cercanas a esos datos de inflación que a los difundidos por el Indec.

Acuerdos condicionados

Los acuerdos que se encontraron ahora con la traba de la cartera laboral -a través de las resoluciones que emite la Secretaría de Trabajo- fueron firmados por el Sindicato de Personal de Industrias Químicas, Petroquímicas y Afines de Bahía Blanca con empresas instaladas en el polo fabril de esa ciudad, como Praxair, Masa, Micser, Exologística y varias más. Las homologaciones de los acuerdos con cláusulas rechazadas se hicieron entre noviembre y diciembre pasado y algunas se publicaron recientemente en el Boletín Oficial.
Las resoluciones incluyen un artículo que dispone excluir de la homologación las cláusulas referidas a cálculos alternativos de la inflación. En los considerandos se aclara que, como autoridad de aplicación, los "únicos datos" que el ministerio reconoce como válidos "son los que fija el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec)".

El año pasado los aumentos convenidos entre sindicatos y empresas se movieron entre el 23 y el 33%, según la actividad. Es decir: las negociaciones se plantearon por lo general en niveles cercanos o superiores al alza de precios revelada por el índice que difunde el Congreso (resultante de promediar los estimados por varias consultoras), que para todo el año fue del 22,8%. Para la medición del Indec a la que se refiere la cartera laboral, la suba de precios minoristas fue de sólo el 9,5 por ciento.
Los acuerdos de salarios de los químicos de Bahía Blanca habían dispuesto -en la parte ahora cuestionada- que los porcentajes pactados no sufrirían modificaciones durante su vigencia -en los más recientes, esa vigencia es de abril de 2011 a marzo de 2012-, salvo que el índice de inflación publicado por el Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca (Creebba) superara el 25,5%. Para el Gobierno, esa disposición no tiene efecto.
En cada negociación, ambas partes asumieron el compromiso de reunirse para "encontrar una solución" en caso de que tal porcentaje fuera superado mientras estuviera vigente el acuerdo. También se acordó que si esa situación ocurría a la fecha de vencimiento del pacto, entonces ése sería el primer punto por considerar en la discusión siguiente, es decir, en las negociaciones por la suba salarial para el período de abril de 2012 a marzo de 2013.
Esa cláusula significaba una garantía de mejora real de los ingresos de los trabajadores, ya que el acuerdo contempla un incremento total -aplicado en etapas- del 28 por ciento.

Otros casos

No sólo los trabajadores químicos de Bahía Blanca habían acordado referirse a un índice alternativo. También el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata) firmó varios convenios en los últimos años, fijando como referencia la inflación calculada por la consultora Buenos Aires City, que tuvo como referente a la ex funcionaria del Indec Graciela Bevacqua y que dejó de hacer sus mediciones por las presiones ejercidas desde el Gobierno.

Esos acuerdos firmados por Smata con diferentes empresas automotrices y de autopartes habían sido homologados sin objeciones. Lo mismo había ocurrido con los acuerdos firmados por los químicos de Bahía Blanca para períodos previos al actual.

QUÉ SE DISCUTE


Precios no oficiales: a partir de la crisis del Indec, algunos sindicatos y empresas plantearon el uso de índices de inflación privados como referencia para sus convenios.
Homologados: hasta hace unos meses, esos pactos no eran objetados por la cartera laboral.
Traba: ahora esas cláusulas no se avalan; así, no se acepta que las partes se sienten a revisar un acuerdo en función de lo sucedido con la inflación privada.




Los sindicalistas críticos le ponen más presión al Gobierno 
Clarín

Por Leonardo Mindez

El dirigente camionero quiere contrastar los avances en materia de derechos laborales durante las gestiones de Juan Perón con la situación actual. La CTA de Pablo Micheli busca sumarlo a una marcha contra las políticas de Cristina.
Una marcha el 15, un acto confirmado para el 23 y otro más en estudio que, de concretarse, significaría una confluencia entre centrales obreras impensable hasta hace poco . A eso hay que sumarle un clima de conflictividad creciente y amenazas de medidas de fuerza en distintos sectores. Febrero de 2012 parece ser el mes en que el sindicalismo decidió confrontar con el Gobierno como nunca antes en la era kirchnerista.
En medio de la pulseada entre la Casa Rosada y Hugo Moyano, se conoció ayer que el líder de la CGT decidió organizar un acto el jueves 23 de este mes en la sede de la central obrera para conmemorar los 65 años de la proclama de los derechos básico del trabajador que hiciera Juan Domingo Perón en 1947 desde el escenario del Teatro Colón.

La efeméride, que suele pasar desapercibida, este año se presenta como una oportunidad para el camionero de mojarle la oreja a la Presidenta en el duelo dialéctico que juegan a la distancia.
Desde hace meses, Cristina Kirchner le recuerda a Moyano todo lo que mejoró la situación de los trabajadores durante la administración kirchnerista y hasta se permitió ningunear a Perón en su discurso de reasunción en el Congreso , cuando recordó que en la Constitución aprobada en 1949, durante su gobierno, no figuraba el derecho de huelga. Moyano no pierde oportunidad de recordar ante los micrófonos que los Kirchner están muy atrás de Perón y Evita en materia de derechos laborales.

“ ¡Que nadie se ofenda! Los trabajadores y los peronistas vamos a recordar el 23 de febrero los 65 años de los Derechos del Trabajador”, escribió Julio Piumato, ladero de Moyano en la CGT, en su cuenta de Twitter. Y agregó con picardía política: “Sería lindo que para ese día, o antes, el Gobierno Nacional conceda algunos de los reclamos que hace la CGT ¿No les parece?”.
Antes de eso, el miércoles 15, la CTA liderada por Pablo Micheli marchará desde la 9 de Julio hacia la Plaza de Mayo junto a la Corriente Clasista y Combativa (CCC), movimientos sociales y de derechos humanos para reclamar la derogación de la Ley Antiterrorista sancionada a fin del año pasado por iniciativa del Gobierno y que, temen muchos observadores, podría utilizarse para reprimir la protesta social.
Micheli, que retornó el sábado de un Congreso de Trabajadores en Portugal, espera retomar esta semana las conversaciones con la agrupación Barrios de Pie y con el propio Moyano para evaluar la posibilidad de realizar una manifestación conjunta a fines de este mes o principios de marzo contra las medidas de ajuste que puso en marcha el Gobierno para este año.

Mientras tanto, trabajadores estatales se reunirán en las próximas horas con funcionarios del Gobierno para destrabar pagos pendientes del año pasado. De no ser así, le anticiparon a Clarín nuevas medidas de fuerza para los próximos días .
Sutil, el diputado oficialista Carlos Kunkel, dijo ayer que no cree que “un dirigente responsable como ha demostrado ser Moyano, vaya a generar movilizaciones obreras que perjudiquen al conjunto de los argentinos porque se siente ninguneado”.
Mordaz, agregó: “La Presidenta fue convalidada en octubre; ahora falta que se convalide o reemplace a Moyano”. Las elecciones en la CGT son en junio.




El moyanista Schmidt advierte al Gobierno: “Nunca enciendas un fuego que no puedas apagar” 
Agencias

 El titular del sindicato de Dragado y Balizamiento alineado a Hugo Moyano en la CGT lo apoyó en su cruce con el Gobierno. Le pidió a Cristina que al menos instruya a los ministros a recibirlo y denunció que algunos convenios están sacando el aguinaldo.

El sindicalista Juan Carlos Schmidt defendió a Hugo Moyano en su enfrentamiento contra el Gobierno y lanzó una dura advertencia para la Casa Rosada: “Hay un proverbio que dice: nunca enciendas un fuego que no puedas apagar. Esa reflexión vale para todo el mundo”.
 El titular del gremio de Dragado y Balizamiento participó ayer del asado que encabezó Moyano con sus gremios afines, quienes lo apoyarían en junio para un nuevo mandato de la CGT.
 Allí el líder del movimiento obrero difundió las dos cartas que le envió a Cristina Kirchner con una serie de reclamos, como la universalización de las asignaciones familiares, la eliminación del impuesto a las ganancias par los salarios y el pago de la deuda por las obras sociales, entre otros.
“Moyano dijo que no quiere ocupar el lugar de nadie. No estamos haciendo un planteo contra el modelo ni contra la gestión política que se está llevando adelante el gobierno”, aclaró Schmidt.

Se burló de la actuación de los medios de comunicación para definir la posición del líder camionero. “Para algunos medios Moyano se ha convertido en un ciudadano alemán y para otros, cercanos al gobierno, parece que apareció Satanás”, ironizó.
El sindicalista afianzó el pedido de audiencia a Cristina y le pidió que al menos instruya a sus ministros a que tomen nota de los reclamos gremiales. “Si Cristina no quiere tener una reunión que instruya a los ministros para que vea cuáles son las vías de solución para lo que se está demandando”, sugirió.
 Respecto al mínimo no imponible a Ganancias, que toma hoy a una buena parte de los salarios, Schmidt se preguntó: “¿Alguien me puede explicar que en el complejo aceitero donde tributan ganancias camioneros, portuarios, marítimos, aceiteros… no se le cobren ingresos brutos a las cerealeras?
 
Schmidt denunció además que muchos convenios sindicales están excluyendo el sueldo anual complementario. “Estamos asistiendo a la muerte del aguinaldo que instauró el peronismo. En muchos sindicatos y convenios este año ha desaparecido el aguinaldo”.
 Por último, el gremialista le pidió al filósofo kirchnerista Ricardo Foster que registre “que ninguna central apuntaló a un gobierno como sucedió con la nuestra con Néstor y Cristina”.




Pichetto: "Quien conduce la CGT debe estar en línea con la Presidenta" 
La Nación

Por Gustavo Ybarra 


El jefe de los senadores kirchneristas dijo que es "un error" el desafío moyanista al Gobierno

El jefe del bloque de senadores kirchneristas, Miguel Pichetto , calificó como "un error" el enfrentamiento del secretario general de la CGT, Hugo Moyano , con la Casa Rosada y, si bien no se sumó de manera decidida al coro oficialista que reclama su reemplazo, consideró que hay sectores sindicales que tienen legitimidad para reclamar la futura conducción de la central obrera.
"Lo que sí creo es que el hombre que conduzca la CGT debe estar en línea con el proceso de conducción y liderazgo de la Presidenta", dijo.

En un reportaje con LA NACION, el senador rionegrino defendió a La Cámpora, pero también se permitió disentir con quienes reclaman la reelección indefinida para Cristina Kirchner. "Nosotros tenemos que gobernar, fortalecer la acción de gobierno y acompañar a la Presidenta", opinó Pichetto antes de rechazar la idea de una reforma constitucional: "Este debate no es conveniente".

 -¿Qué opina del enfrentamiento de Moyano con el Gobierno ?

-Para mí es un error el cuestionamiento al Gobierno de parte de Moyano en un momento en el que la Presidenta había sido convalidada electoralmente con el 54% de los votos y un gobierno que hizo más que nadie por el sector del trabajo y los trabajadores. Me parece que criticar a la Presidenta termina siendo funcional a otros intereses.

 -¿A qué lo adjudica?

-No tengo un análisis profundo de las causas que han provocado esto. Lo considero un error y entiendo que es importante que el movimiento obrero siga siendo parte del gobierno nacional. Estoy convencido también de que los principales gremios son parte de este modelo y no comparten para nada la confrontación.

 -El mandato de Moyano concluye en junio y hay quienes piden su reemplazo. ¿Qué opina?

-Creo que hoy hay gremios que tienen otro peso en la estructura sindical, que han crecido al compás del proceso productivo; y que esos gremios, que a fines de los 90 estaban debajo de los de servicios, hoy pueden plantear alternativas de conducción y liderazgo. Pero eso es propio de la discusión del movimiento obrero. Lo que sí creo es que el hombre que conduzca la CGT debe estar en línea con el proceso de conducción y liderazgo de la Presidenta, porque el choque y la colisión con el Gobierno sólo favorece a otros intereses; cuando esto ocurre puede haber retrocesos para los trabajadores.

 -¿Qué opina del rol que ha tomado La Cámpora?

-Es una estructura juvenil que representa el espacio más vital de la juventud peronista y me parece que tiene cuadros políticos importantes. No lo veo de manera crítica.

 -Una de las críticas que se le hace a La Cámpora es que ha ganado espacios sin merecerlos.

-Hay segundas y terceras líneas que han ocupado legítimamente. No están en roles de ministros?

 -Pero hay casi una decena de diputados nacionales...

-Eso es un síntoma de la renovación. La Presidenta alentó fuertemente la renovación generacional y la apuesta a los jóvenes. Me pareció positiva la incorporación de jóvenes en la estructura de las listas.

 -A veces La Cámpora expresa un pensamiento radicalizado que crítica a otros sectores oficialistas.

-Me parece una posición de lealtad fuerte a la Presidenta y está bien que sea así. Creo que han tenido bastante prudencia.

 -Pero fue desde La Cámpora que se volvió a alentar la re-reelección.

-Creo que en el peronismo y en la Argentina hay un liderazgo muy fuerte, que es el de la Presidenta y que hoy aparece como insustituible, pero no creo que sea oportuno este debate. Tenemos que gobernar, fortalecer la acción de gobierno y acompañar a la Presidenta. En este momento no hay condiciones objetivas para plantear ningún tipo de reforma. La declaración de necesidad de la reforma requiere de dos tercios en cada cámara. No veo ahora este tema. Ni siquiera lo veo conveniente.

 -¿Más allá de lo numérico, cree que es necesaria una reelección indefinida o hay que cumplir con la Constitución?

-Muchas veces la Constitución colisiona con los liderazgos. En el país siempre ha sido el tema más difícil construir y consolidar un liderazgo de transformación y de cambio. La Presidenta hoy ocupa todo el centro del escenario y hoy no aparece una figura de reemplazo. La Presidenta en este tema ha tenido una actitud muy prudente. Ella cree en la temporalidad y en los límites; me parece que este debate no es conveniente porque cohesiona a la oposición.

 -Empieza a haber ruidos sobre YPF. ¿Hay que estatizarla?

-Nadie está hablando hoy de nacionalización, yo no tengo ninguna referencia en ese tema. Creo más en la capitalización en YPF y ser parte del negocio, en un porcentaje.




La peor hora del gran alfil que tenía Néstor Kirchner 
La Nación

Por Francisco Olivera


La página de Internet del Ministerio de Planificación Federal tenía el lunes pasado diez artículos. Ocho de ellos eran, desde una óptica lingüística, metatextos: desmentidas, críticas o refutaciones de Julio De Vido o sus subalternos a diferentes noticias o declaraciones publicadas en otros medios. Pablo Moyano, Jorge Lapeña y los diarios LA NACION, Clarín y Ambito Financiero fueron algunos de los cuestionados. Había también una noticia de un discurso de Cristina Kirchner sobre petroleras y, por fin, una única de generación propia de esa cartera: el cronograma de entrega de tarjetas SUBE.

Ese instante en la pantalla del sitio, que duró apenas unas horas, puede ser una buena alegoría del momento de un dirigente que, hasta la muerte de Néstor Kirchner, era el más poderoso del área económica del Gobierno. Desde que empezó el año, la mayor parte de las apariciones públicas de De Vido fue para desandar subsidios o para contestar o negar lo que parece obvio: no hay ajuste, no habrá aumentos en electricidad, gas, agua o transporte.

Ese lunes, tal vez por primera vez, el ministro se abocaba también a la tarea de columnista. Publicó en el diario Tiempo Argentino un extenso texto cuyo título remitía más a la agrupación Carta Abierta que al mundo petrolero: "Energía, el relato que no se puede mostrar". Era un compendio de su gestión de más de ocho años; incluía justificaciones a la pérdida del autoabastecimiento en petróleo y en gas y elogios a los subsidios pagados desde 2003. "Encaramos el plan energético más ambicioso de los últimos 50 años", resumió.

¿Propensión al ensayo, simple cumplido hacia los lectores de Tiempo Argentino o apuro por explicar, puertas adentro del Gobierno, asuntos que exceden la discusión técnica? El mismo día, en medio de bloqueos a sedes del Correo Argentino, De Vido cuestionó en un comunicado a Camioneros, un gremio con que acostumbraba a hablar de frente y en persona. Entre pares, en voz baja, Pablo Moyano interpretaba después el drástico cambio desde la psicología: reprochó que el ministro no tuviera el coraje de rechazar las órdenes de fustigar a sus antiguos aliados. El postulado del sindicalista es que un hombre libre bien puede contestarles a las autoridades que, en lo posible, encomienden esas declaraciones a otros del gabinete.

Pero el problema de De Vido no es Moyano, sino Guillermo Moreno. El secretario que ha logrado, en menos de tres meses, el favor casi absoluto de la Presidenta y el monopolio -ironías del lenguaje- de la gestión económica. Días atrás, una ONG esperaba, sin éxito, que el economista de la UADE le firmara una autorización para cobrar un subsidio que, hasta hace muy poco, dependía del Ministerio de Planificación. Y un ejecutivo que lo visitaba por otro tema oyó la explicación del propio protagonista: si no te lo apruebo yo, no te lo aprueba nadie y la medida no sale, lo adoctrinó Moreno.

Funcionarios se buscan

Semejante acumulación de atribuciones le supondrá al secretario nuevos riesgos no sólo hacia fuera, sino hacia dentro de la administración, donde viene recibiendo murmuraciones de sus compañeros. Uno de ellos es el director de la AFIP, Ricardo Echegaray, que se queja ante interlocutores de confianza de que, mientras el organismo recaudador tiene "un sistema" para controlar las importaciones, la Secretaría de Comercio Interior ofrece apenas ocho personas. Error: Moreno se está encargando personalmente del asunto, y ha iniciado ya un sondeo entre técnicos que profesen fidelidad con el proyecto. El horario de trabajo es de 8 a 20, como corresponde a todo militante de tiempo completo, y no son cargos para planta permanente lo que se propone: los nuevos funcionarios deberán presentar factura.

Es la prueba más cabal de que ha decidido valerse por sí mismo en un entorno que lo reprueba en silencio y que, en algunos casos, augura su fracaso. Con De Vido, las cosas están peor que nunca. Por primera vez en los casi nueve años que lleva el kirchnerismo en el poder, este antiguo colaborador del Ministerio de Planificación, a quien el arquitecto solía llamar con afecto "El loco", se atreve a criticarlo ante empresarios. Para peor, con un argumento que parece haber convencido por completo a Cristina Kirchner: dice que trabaja mal, que por su desempeño el país tendrá que pagar este año 10.000 millones de dólares en importación de energía justamente cuando falta eso, dólares.

Fue casi lo primero en que se explayó la Presidenta el día de su reaparición pública tras la operación. Dijo, ante una ovación, que las compras externas en el sector habían subido 110% entre 2010 y 2011 y alcanzado los 9396 millones de dólares: "Yo les quiero decir, para que ustedes se den cuenta en dónde están estos 9000 millones: en gasoil, que es vital para la producción, para todas las actividades, tuvimos que importar 4004 millones de dólares; en gas natural licuado, 1927 millones de dólares; en fueloil, 1044 millones de dólares; en gas natural gaseoso, 570 millones. Quiere decir que, de los 9000 millones, 7547 fueron en cosas que se podrían haber producido aquí en la Argentina".

Una estocada al corazón de la política que, al revés de lo que indicaba el manual del peronismo clásico, Néstor Kirchner venía aplicando desde 2003 para el sector energético: la "sustitución de exportaciones". ¿Cómo debería sentirse entonces De Vido, el principal ejecutor del trazado? Los empresarios asisten estupefactos a este giro ideológico que por poco atribuyen a hechicerías de Moreno.

Hace poco más de un año, el 7 de diciembre de 2010, en un acto por el descubrimiento de un recurso de gas y petróleo no convencional, la Presidenta celebró en la sede de YPF la gestión de los Eskenazi, convertidos ahora en enemigos de la balanza comercial: "Bien, quiero referirme a la primera parte de Sebastián [Eskenazi], que es la transformación que ha tenido la producción en la Argentina, y quiero decir lo que él no dice, porque no corresponde que él lo diga; quedaría muy mal, pero yo sí lo puedo decir aunque quede mal, no importa, ya le pedí permiso a Antonio Brufau y me dijo que estaba muy bien que lo dijera, que es que en realidad el management de YPF Argentina ha cambiado sustancialmente a partir de la incorporación de un socio argentino. Esta no es una cuestión menor, porque ésta fue cuestión debatida, discutida, incluso, a algunos sectores de nuestro país les molestaba [...] Es increíble, pero hasta hubo que justificar que argentinos invirtieran en una empresa de esta naturaleza. Y, como no podía ser de otra manera, cuando los que están aquí en el management también son dueños, obviamente la gestión mejora, y esto sucede en la Argentina y en cualquier parte del mundo". Con excepción de Hugo Moyano, Mauricio Macri y algún gobernador, la platea que aplaudía era la misma que la del día de los reproches.

El deterioro en esta relación es lo que vino a intentar resolver Brufau. Político sagaz, no sería extraño que la primera decisión del CEO catalán fuera un gesto hacia adelante. Por ejemplo, por qué no, la promesa de reinvertir utilidades este año, tema que fue en octubre el principio del conflicto entre el Gobierno y la empresa.

Un problema de todos

La pelea con Eskenazi ha dejado entre los empresarios la sensación de algo irreversible y abarcador. Con Jorge Brito, cayeron en desgracia dos de los últimos hombres de negocios de mejor relación con el Gobierno. ¿Quién será capaz de llevarse más o menos bien, cuando el mandato de Cristina Kirchner recién empieza y hay sectores que ya trabajan por otra reeleción?, se alarman. ¿Podrá Moreno resolver las asimetrías que la mayor parte de ellos espera este año para la economía?

El lunes pasado, en Puiggari, Entre Ríos, José Ignacio de Mendiguren, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), descansaba en el Sanatorio Adventista del Plata, donde era sometido a revisiones médicas. Allí, el último interlocutor del establishment aceptado por la Casa Rosada recibió una llamada de Moreno, que intentó tranquilizarlo sobre los controles aplicados a las importaciones. Se van a controlar sólo las operaciones grandes y se fijará un tope anual por empresa, transmitió el secretario. Sin embargo, hasta ahora, la reglamentación se desconoce.
La otra gran pregunta corporativa es más específica y sólo emergió entre pares como comentario malicioso. ¿A cuánto caería el valor del socio Eskenazi, elegido por los españoles por su llegada al kirchnerismo, si Brufau consiguiera solucionar el conflicto solo?, plantean. A fines de 2007, varios hombres de negocios se interesaron en comprar YPF y, a tales efectos, sondearon al Gobierno. Eduardo Elsztain y Eduardo Eurnekian, por ejemplo, se llevaron de De Vido la misma respuesta: el comprador ya está elegido.

Era el clímax de una relación que, en realidad, había empezado en 1996, cuando el holding entró como socio del Estado provincial en el Banco Santa Cruz. Alcanzó entonces para que YPF pudiera subir los precios de la nafta súper más de un 120% desde 2008 sin que Moreno aplicara sanciones, y para que Eskenazi empezara a pagar, con dividendos que jamás fueron objetados, el préstamo de la petrolera para quedarse con el 15% de las acciones. ¿Cómo revivir el escenario, cuando las aguas del río no son las mismas? Néstor Kirchner, el demiurgo de entonces, ya no está. Y su antiguo y mejor alfil es como si no estuviera.




¿Puede Cristina con Moyano y Scioli?
El Cronista

Luis Majul

En términos políticos ¿le conviene a Cristina Fernández pelearse con Hugo Moyano y con Daniel Scioli al mismo tiempo? No es una pregunta de respuesta fácil. Enfrentar al camionero le puede generar, en los inmediato, más apoyo entre la clase media, porque el secretario general de la CGT es uno de los dirigentes con más imagen negativa, junto con Luis D’ Elía. Sin embargo, el discurso con el que Moyano acompaña sus acciones no es ingenuo, y tiende a separar a la Presidenta del voto progresista que supo conseguir. En la última semana, tanto él como su hijo Pablo compararon al gobierno de Cristina con el de Carlos Menem, y el olor a ‘ajuste’ que se percibe en el ambiente parece poner a los sindicalistas del lado de las víctimas y también del lado de la razón. ¿Podrá Cristina Fernández mantener los altísimos niveles de imagen positiva con su relato de ‘sintonía fina para todos’ y su reclamo de responsabilidad a los gremios que negocian paritarias? La enorme popularidad de la que gozaba Raúl Alfonsín después de su espectacular triunfo en octubre de 1983 se empezó a resquebrajar en 1985, cuando puso en riesgo gran parte de su capital político al anunciar el advenimiento de una ‘economía de guerra’. A Menem se le dejaron de perdonar su excentricidades cuando el efecto Tequila impactó contra la economía nacional, la clase media empezó a empobrecerse y la clase baja ingresó a lo que los economistas denominan pobreza estructural y nuestros padres llamaban miseria. El gobierno podrá amenazar a Moyano con meterlo preso por su participación en la denominada mafia de los medicamentos, pero si los asalariados empiezan a sentir en el bolsillo la pérdida de poder adquisitivo, las ironías en los discursos por cadena de la Presidenta ya no serán vistas como gestos brillantes sino como actitudes patéticas e irritantes. En este contexto, una pelea frontal entre la jefa de Estado y el jefe de la CGT tiene pronóstico reservado. Moyano no necesita votos, y su poder de daño es inmenso. Con un par de llamadas puede quitar de servicio a los cajeros automáticos, paralizar el tránsito en todas las rutas del país y evitar que los alimentos lleguen de un lado al otro. Fernández, por su parte, podría responsabilizarlo de cualquier desastre futuro, pero nadie podría asegurar que parte de esa responsabilidad no le sea endilgada a Ella.
La naturaleza de su pelea con Scioli es diferente. La presidenta sabe que el gobernador ya empezó a trabajar para sucederla porque él mismo se lo dijo el año pasado, en una de las pocas conversaciones sinceras que tuvieron, antes de las elecciones presidenciales de octubre. Ahora Ella trabaja para esmerilarlo, con el mismo estilo que Néstor Kirchner usó, en su momento, para ir demoliendo a Eduardo Duhalde y evitar que el hombre que le facilitó su acceso a la presidencia se quedara con todo. Sin embargo, hasta ahora, cada embestida del cristinismo en contra de Scioli no ha hecho más que aumentar la intención de voto del gobernador de la provincia de Buenos Aires. Su vicegobernador, Gabriel Mariotto, es considerado, por los propios incondicionales de Cristina Fernández, como un arma de doble filo. Su lealtad jamás ha sido puesta en duda. Pero sus acciones a veces terminan perjudicando el plan estratégico de Ella, como hace un par de semanas, cuando el vicegobernador presentó como un demérito el hecho de que Scioli atendiera a todo el periodismo, incluída la señora Mirtha Legrand. ¿Tendrá más éxito Mariotto en su ofensiva contra el secretario de seguridad, Ricardo Casal y contra lo que él, La Cámpora y la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, considera el retorno de la Maldita Policía? El discurso de superficie de quienes acusan al gobernador de connivencia con los policías corruptos parece efectivo. ¿Quién puede estar de acuerdo con una fuerza de seguridad que, según Mariotto, asesina pibes, arma ratoneras para mostrar por televisión su voluntad de combatir el crimen y se queda con plata de los desarmaderos, la prostitución, el juego clandestino y el narcotráfico? El problema es cuando se empieza a comparar el discurso con los resultados concretos. Scioli, por ejemplo, se jacta en público de contar con una policía que secuestra toneladas de droga en general y cocaína en particular y así pone en evidencia que las fronteras argentinas son un queso gruyere por donde los narcos entran y salen cuando se les antoja. De esa manera le está diciendo a quien corresponda que el gobierno nacional debería ocuparse de resolver los graves problemas que le competen, en vez de atacarlo y decirle lo que tiene que hacer. “Además, entregar a Casal es lo mismo que entregar todo el gobierno, junto con la carrera política del gobernador que tiene más votos”, me explicó un hombre muy cercano a Scioli.
Detrás de la pelea simultánea entre la Presidenta, el sindicalista y el gobernador hay una discusión de fondo: la reelección de Cristina Fernández y la reforma constitucional para hacerla posible. Como la jefa de Estado no vislumbra un sucesor que lo conforme, no tiene más remedio que dar la batalla para perpetuarse en el poder. Scioli, además de su explícita intención de enfrentarla, formaría parte del ‘club de los gobernadores con votos’ que ya habrían instruido a los diputa dos y senadores propios para levantar la mano en contra del intento reeleccionista. Aunque las vacaciones de verano todavía no terminaron, diputados y senadores con mando de tropa están contando los porotos para calcular que posibilidad de éxito tendría la iniciativa.




Otros análisis del fin de semana

La tensión con Moyano, el conflicto por Malvinas y las especulaciones sobre el eventual impulso a una reforma constitucional son algunos de los ejes por los que transitan los análisis políticos de este fin de semana. Aquí, un resumen de algunos de los publicados por otros diarios.

Eduardo Van Der Kooy (CLARIN)


"La Presidenta mantiene un estilo hermético de conducción del poder. Pero abre hostilidades en diferentes frentes. `Algún día vamos a hablar sólo con la pared`. La frase pertenece a un ministro del gabinete de Cristina Fernández que se entera de sus decisiones, como la mayoría de los ministros, recién cuando son anunciadas", afirma Van Der Kooy. "Sus apariciones públicas se rodean de una coreografía bien organizada, incluidos los que carcajean y aplauden. Se enorgulleció al mencionar un haber mínimo jubilatorio que, según consultoras privadas, es la mitad de la canasta familiar y que apenas alcanza para un alquiler promedio en Capital. Se extendió en críticas a las petroleras y los bancos. Surge algún interrogante: ¿Quién invertirá en una nación que acorrala el dinero de las empresas? Intentan cerrar cercos sobre Moyano, Scioli y Macri. La moderación de Cristina se escurre siempre entre sus palabras y mohines. Los hechos señalan crudamente hacia donde estaría conduciendo a la Argentina".

Mario Wainfeld (PAGINA 12)

En el último discurso presidencial hubo profusión de cifras y dos sobresalieron: la del aumento semestral a los jubilados y la del consabido 54 por ciento de los votos, dice Wainfeld. "Son puntos firmes del Gobierno, difíciles de rebatir". Sostiene que "la suba a millones de jubilados trasluce que describir al 2012 como el año del ajuste es uno de los tantos simplismos de los ultra anti K". La poda de los subsidios, claman los agoreros, será feroz. Pero el Gobierno avanza con un sistema cauto y escalonado. Sostiene que "mejorar la tarea de la AFIP, detectar contribuyentes evasores o escondedores son acciones que persiguen mantener la caja recargando a los que más pueden. Mucho queda por hacerse respecto de la evasión y la elusión, válido es que se procure". Se ocupa luego de las convenciones colectivas en curso -"otro progreso del kirchernismo"- las diferencias con Moyano. Entre tanto, "el Estado aprieta las clavijas a los importadores, a las multis que remesan divisas a sus países de origen, a los bancos, a las petroleras".

Joaquín Morales Solá (LA NACION)


Una vez más la relación entre Gran Bretaña y la Argentina se metió en el túnel, sin salida aparente, de la soberanía de las Malvinas. La histórica relación entre los dos países cede a las pasiones nacionalistas, dice Morales Solá. Pero la crisis actual no nos llevará a una guerra, sólo habrá tensión diplomática. "No existe ninguna voluntad en el Gobierno de llevar las cosas al terreno bélico". En ese contexto resulta claramente inoportuno el envío del destructor británico. Pero el gobierno argentino comete sus propios errores, como el de dedicarse a aislar a los pobladores de las islas. Sostiene luego que "la Presidenta y Cameron se ven habitualmente en las reuniones del G-20. Nadie recuerda que haya habido un incidente o un simple roce entre ellos". Más adelante el columnista añade que "en Londres fue bien recibida la designación de Alicia Castro como embajadora argentina", entre otros motivos por la relación directa que mantiene con la Presidenta. Concluye señalando que "la negociación es necesaria. Y cuanto antes", pues ella marca la diferencia entre la democracia y la dictadura.

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Temas
Paños fríos para la confrontación Página 12
Un dirigente cercano a Moyano, Carlos Lobais, estimó que la relación con el Gobierno “se va a reactivar y en cualquier momento podemos tener una reunión”. Para el diputado Carlos Kunkel, del FpV, “no hay una disputa”, sino que se adelantó la interna sindical.


El ballet entre la dirigencia de la CGT que responde a Hugo Moyano y el oficialismo continúa, y ayer de uno y otro lado bajaron el tono de la confrontación respecto del que había alcanzado la semana pasada. Mientras que desde el entorno del titular de la central reconocieron que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “tiene relación directa con los trabajadores”, el diputado Carlos Kunkel (FpV) negó que exista una disputa institucional y sostuvo que en “un proceso para convalidar o renovar dirigencias sindicales, no hace bien ni la injerencia del Gobierno ni la de políticos que no pertenezcan al sindicalismo”. Por su parte, Oscar Lescano, de Los Gordos, volvió a insistir en la necesidad de adelantar el recambio en la dirigencia sindical, una hipótesis que va perdiendo fuerza a cada día que pasa.

El titular de la Asociación Obrera Textil, Jorge Lobais, que en los últimos días asomó como uno de los voceros de la posición de Moyano, dijo que el vicepresidente Amado Boudou “se tiene que acordar de que, cuando fue precandidato en la ciudad, hace poco más de un año, fue en una comida de la CGT en la que hizo su lanzamiento”. Un día antes, en diálogo con Página/12, Boudou había marcado la postura de la Casa Rosada sobre la relación con la central obrera. “Este gobierno tiene un nivel de interlocución directa con los trabajadores. Va a seguir ese camino. No hay ningún gobierno que haya hecho un esfuerzo tan grande para que se recomponga el salario real”, había graficado el vicepresidente.

De todas formas, Lobais reconoció, al intentar marcar diferencias con Boudou, que la Presidenta “tiene relación directa con los trabajadores” y que ese vínculo “no existiría si no fuera por el matrimonio Kirchner”; también confió en que la relación entre el Gobierno y la CGT “se va a reactivar y en cualquier momento podemos tener una reunión”. También se refirió a la posibilidad de que el metalúrgico Antonio Caló o el mecánico Ricardo Pignanelli reemplacen a Moyano (a quien calificó como “el mejor secretario general de la CGT que hemos tenido”), cuando termine el mandato del camionero, a mitad de año: “Con cualquiera de los dos, no hay ningún problema porque son bien vistos”, aseguró, a la vez que destacaba que se trata de “compañeros de mucha trayectoria”.

Por su parte, el diputado nacional Carlos Kunkel, del Frente para la Victoria, intentó explicar los motivos por los que se llegó a este punto en una relación estratégica que se mantuvo durante ocho años. “Cuando hay procesos de reconversión productiva y de los actores sociales, es natural que se vayan produciendo reacomodamientos en el propio seno de la dirigencia sindical. Hay cinco millones de nuevos puestos de trabajo, la mayoría de ellos registrado, y no siempre eso se refleja a nivel de la dirigencia –sostuvo–. Es evidente que con este crecimiento ese cambio se verá reflejado a medida que se realicen los distintos procesos electorales en cada uno de los sindicatos.”

Además, el legislador aseguró que “no hay una disputa entre la CGT y el Gobierno”, sino que “la disputa por la continuidad o reemplazo de Hugo Moyano se adelantó mucho” y “en ese marco se dan las declaraciones, los dimes y los diretes”. Y agregó que en un momento como éste, en “un proceso para convalidar o renovar dirigencias sindicales, no hace bien ni la injerencia del Gobierno ni la de políticos que no pertenezcan al sindicalismo”. También recordó que “la Presidenta fue convalidada en octubre, ahora falta que se convalide o reemplace a Moyano”.




Plan contra Moyano: fisuras en el discurso y problemas de ejecución 
Clarín

Por Eduardo Aulicino


Aun recurriendo a sus habilidades en juegos malabares, el kirchnerismo encuentra dificultades para articular un discurso que sintetice la ofensiva contra Hugo Moyano. No puede apuntar a los costados más cuestionables del líder camionero –su enorme poder, sus prácticas abusivas incluso dentro de las fronteras sindicales–, porque son parte central de la propia historia del oficialismo . Ensaya en estas horas distintos argumentos, improvisa, incluso al costo de encontrar respuestas que dañan su propio libreto. Los problemas, con todo, no se agotan allí. El camino para destronar al jefe de la CGT es complicado y más lo es el contexto donde se proyecta esta pelea: la pulseada de las paritarias.

Ese es el horizonte que asoma.
En el campo del discurso, la Presidenta impulsa a dirigentes y funcionarios a que hagan un esfuerzo de creatividad. No es mucho lo que han aportado: todo gira en torno del impacto de la votación de octubre y de los ensayos para emparentar al dirigente camionero con los 90. En este ultimo renglón, ya se produjo un ajuste obligado luego de la respuesta durísima del moyanismo, que recordó los elogios de Néstor Kirchner a Carlos Menem, aliado actual en el Congreso y también a nivel provincial.

Moyano siempre saca a relucir sus batallas contra el menemismo en los años dorados de aquel modelo. Tal vez por eso, y pasado algún disgusto de Julio De Vido –que no vive su mejor momento en el círculo del poder–, se apunta ahora a argumentar que el dirigente camionero y, en rigor, su sector crecieron y se hicieron fuertes precisamente en aquella década.

Se pretende así referir a cuestiones estructurales o a los cambios profundos sufridos en el terreno económico por entonces, como si el poder sindical y político de Moyano fuera consecuencia natural del desarrollo provocado en algunos sectores de servicios. Los ocho años de sociedad y privilegios en la etapa kirchnerista s erían una anécdota , a lo sumo el reconocimiento de una realidad sobre la que no se actuó y en realidad fue alimentada desde Olivos , más allá de cruces que acompañaron el juego de negociaciones, con contraprestaciones de favores y de servicios.

Para completar esa línea, se fue dibujando otro discurso: la búsqueda de un candidato para desbancar al jefe de la CGT estaría orientada a destacar un perfil productivo, industrialista . Se acomodan de este modo las palabras a las conversaciones mantenidas desde antes del verano con el representante de la UOM, Antonio Caló. En la misma línea, se habían tendido puentes también con el secretario del sindicato de mecánicos, Ricardo Pignanelli, que se muestra dedicado de lleno a su recién iniciada gestión.

En paralelo, el Gobierno empieza a recurrir a otro elemento, trillado y peligroso, sobre la relación entre las sociedades y sus representantes. Respaldados en el poderoso triunfo de octubre, voceros oficialistas buscan traducir aquel resultado al plano de la disputa con el jefe de la CGT. Dos son los ejes de ese libreto que se va ensayando: el primero sostiene que el voto de los trabajadores fue para Cristina Fernández de Kirchner , y el segundo, enganchado, que la Presidenta se relaciona directamente con la sociedad, sin intermediario alguno .

Pero aún con esa visión hiperpresidencialista –plebiscitaria y, por consiguiente, descalificadora del más complejo y necesario sistema de equilibrios–, no se cuestiona el armado sindical, sino que se reclama disciplina : los dirigentes que no lo asimilen pueden quedar afuera del favor popular. Pero además, sólo Olivos convalida y bendice a las dirigencias sectoriales , no sus representados directos.

No existe en el oficialismo una crítica ni siquiera tangencial a las prácticas y sistemas de organización sindicales. En definitiva, el kirchnerismo no terminó de oxigenar una organización alternativa en el plano gremial y su papel fue determinante en el proceso de fractura de la CTA , la central armada por afuera de la CGT.

Algo de esto se refleja en los candidatos que se buscan para suceder a Moyano –descartado pero protegido Gerardo Martínez, a raíz de las denuncias por su pasado en la dictadura–, y en la política de alianzas para reunir congresales, que incluye a los Gordos y varios “independientes”, hasta no hace mucho despreciados, al menos según se dejaba trascender, por sus vínculos con el menemismo en los 90. A pesar de la disposición a nuevas sociedades, hasta ahora los operadores kirchneristas no habrían logrado reunir la masa crítica de delegados para manejar el congreso de la CGT .

La batalla –empezando por el discurso y los medios, fuentes de inquietud K permante– no parece fácil con Moyano. Ya hace rato impuso la idea de “inflación del súper” para rechazar las increíbles cifras del INDEC. Del mismo modo, asimiló la “sintonía fina” kirchnersita al ajuste neoliberal del menemismo. Desde siempre, la invocación a la rentabilidad –estrenada hace unos días por la Presidenta– es entendida en el sindicalismo como un eufemismo sobre techos o retrocesos salariales . Las paritarias asoman así en un contexto de tensiones. ¿Cómo debería traducirse rentabilidad? ¿Por empresa, por rama o por sector? ¿Y en el Estado? No hay señales oficiales. El mensaje de la Presidenta parece un gesto apuntado a limitar las negociaciones.

¿Un ajuste? No sólo Moyano lo entendería de ese modo.

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