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NOTICIAS NACIONALES
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Aníbal F. lanzó libro contra "pelotudeces" del verano
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De Narváez y la amenaza
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Desde el kirchnerismo
insisten en la posibilidad de "abrir el debate" para la "adecuación" de
la Constitución
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Timerman:
La Argentina no está sola”
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Mujica:
restricciones son una pavada”
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Lobais: “La relación se va a reactivar”
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Unión por todos salió a defender a Bullrich ante Moyano
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Stolbizer sostiene que el kirchnerismo no tiene los votos para reformar
la Constitución
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Control a la industria de los laboratorios
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Las ventas minoristas crecieron 5,7% en enero
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Se entregaron $ 2000 millones a pymes
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Ola vendedora: YPF perdió 17% en una semana
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El extitular de la UIA consideró que los aumentos salariales se cerrarán
"en más de 20 y menos de 25%"
Notas
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Una historia de morochos y chirolitas
Clarín
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El Gobierno redefine el discurso oficial
La Nación
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Verticalidad
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Preocupa en la UIA el avance del Gobierno en las empresas
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Paritarias: rechazan la inflación no oficial
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sindicalistas críticos le ponen más presión al Gobierno
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El moyanista Schmidt advierte al Gobierno: “Nunca enciendas un fuego que
no puedas apagar”
Agencias
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Pichetto: "Quien conduce la CGT debe estar en línea con la Presidenta"
La Nación
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La peor hora del gran alfil que tenía Néstor Kirchner
La Nación
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¿Puede Cristina con Moyano y Scioli?
El Cronista
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Otros análisis del fin de semana
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Paños fríos para la confrontación
Página 12
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Plan contra Moyano: fisuras en el discurso y problemas de ejecución
Clarín
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Breves
Aníbal F. lanzó libro contra "pelotudeces" del
verano
El ex jefe de Gabinete Aníbal Fernández presentó este fin de semana en
Mar del Plata el libro Zonceras Argentinas al Sol. Expresó que el libro
viene a contrarrestar la premisa de que "durante el verano no hay
política". Y agregó: "Las pelotucedes siguen creciendo durante enero,
febrero y marzo". Asimismo, según indica el blog del senador las
"zonceras son como las hormigas, están en todos lados".
La presentación del libro se llevó a cabo en el Hotel 13 de Julio Luz y
Fuerza, ubicado en la Mitre y 9 de Julio, con entrada libre y gratuita,
adonde concurrieron cerca de 500 personas.
Fernández manifestó: "Son tantos y tan variados los temas que la idea 'jauretcheana'
es que siempre van a existir zonzos y zonceras. Todos en la Argentina
somos portadores de zonceras ya que muchos podemos decir muchas cosas y
cuando nos muestran la realidad nos puede llegar a dar un poco de
vergüenza, es así que nos transformamos en portadores y
multiplicadores".
De Narváez y la amenaza
El diputado del peronismo opositor Francisco de Narváez destacó ayer
la”capacidad de diálogo y búsqueda de consenso” del gobernador
bonaerense, Daniel Scioli, y lo describió como la “gran amenaza”
política para el kirchnerismo porque es “el único que puede vencer a
Cristina” Fernández de Kirchner, según dijo, dando por sentado tanto un
pase de Scioli a la oposición como una nueva postulación de la
Presidenta. El empresario, ex candidato a gobernador derrotado por
Scioli el año pasado, lamentó “el conflicto entre (el vicegobernador
Gabriel) Mariotto y Scioli” al señalar que “en el medio hay 16 millones
de bonaerenses que lo están padeciendo”. Y advirtió: “Es obvio que se
pretende quebrar la autoridad del gobernador y eso es malo para los
bonaerenses”.
Desde el kirchnerismo insisten en la posibilidad de "abrir el debate"
para la "adecuación" de la Constitución
Carlos KunkelMientras se habla de un eventual intento oficial de reformar
la Constitución, el diputado del Frente para la Victoria, Carlos Kunkel,
señaló que el Gobierno tiene la atribución de "abrir el debate ante el
conjunto de la ciudadanía sobre la posible adecuación" de la Carta
Magna.
"Nosotros no decimos que vamos a estar en octubre de 2015, decimos, que
no tenga ninguna duda la ciudadanía, que hasta el 10 de diciembre de
2015 vamos a gobernar ejerciendo todas las atribuciones que la
Constitución nos da y entre esas atribuciones está abrir el debate ante
el conjunto de la ciudadanía obre la posible adecuación de la
Constitución a la realidad que vivimos", resaltó el diputado.
Al referirse a la posibilidad de que el Gobierno busque una reforma de
la Carta Magna que le permita a la presidente Cristina de Kirchner
seguir al frente del Ejecutivo, Kunkel señaló: "La ciudadanía va a tener
todos los elementos para informarse como los tiene siempre y va a tener
todos los elementos para decidir con su voto cuál es el destino que
tenemos que construir los argentinos por los próximos 20 años".
Timerman: La Argentina no está sola”
La Argentina sumó ayer el respaldo de cinco países del mar Caribe a su
estrategia de presión sobre Gran Bretaña para que ésta acepte dialogar
sobre la soberanía de las Islas Malvinas. Cuba, Nicaragua, San Vicente y
Granadinas, Antigua y Barbuda, y la Mancomunidad de Dominica se sumaron
a los países del Mercosur y la Unasur y anunciaron que prohibirán que en
sus puertos recalen buques con la bandera del archipiélago. Se pone una
vez más en evidencia que Malvinas es una causa de toda América Latina y
el Caribe, y por eso Argentina no está sola, la que está sola es Gran
Bretaña, resaltó el canciller.
Timerman acusó a Gran Bretaña de actuar por encima del orden jurídico
internacional”.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió que si el Reino Unido
intentase agredir al país, Argentina no estará sola y consideró
ridículas las amenazas de Londres al enviar un buque de guerra y hasta
un príncipe, por el heredero real inglés Guillermo, a las Malvinas.
Estamos decididos a que Latinoamérica se convierta en una zona de paz y
de que no venga ningún imperio a meter sus narices, expresó.
Mujica: restricciones son una pavada”
Las restricciones comerciales que aplica el Gobierno argentino son “una
pavada, como para no darle consideración, opinó el presidente uruguayo,
José Mujica, en declaraciones a la prensa. Y señaló que son normales,
porque a cada rato hay dificultades, después se superan y luego vuelven
a aparecer. Esto es cuasi permanente, añadió.
Tengo que darle importancia a todos los asuntos y tengo que ver el
comercio, el intercambio en el marco de la afluencia turística y del
desarrollo del resto de los servicios, la logística, los puertos y las
inversiones inmobiliarias argentinas, dijo, en respuesta a quejas de
empresarios uruguayos.
Lobais: “La relación se va a reactivar”
El secretario general de la Asociación Obrera Textil, Jorge Lobais,
reconoció que su gremio “no existiría si no fuera por el matrimonio
Kirchner”, y se mostró confiado en que la relación entre el gobierno y
la CGT “se va a reactivar y en cualquier momento podemos tener la
reunión”.
Diferenció al vicepresidente Boudou de la presidenta Cristina
Fernández al retrucar que la que tiene “relación directa con los
trabajadores” es la jefa de Estado y no el vicepresidente, al tiempo que
confió en que el vínculo con la primera mandataria “se va a reactivar”.
“El vicepresidente se tiene que acordar de que, cuando fue precandidato en
la Ciudad (de Buenos Aires) hace poco más de un año, fue en una comida
de la CGT en la que hizo su lanzamiento”, enfatizó. El dirigente textil
reconoció que “hay cosas que no comparto con Hugo (Moyano), pero no
tengo dudas de que es el mejor secretario general de la CGT que hemos
tenido”.
Unión por todos salió a defender a Bullrich ante Moyano
Luego de hacerse público el contenido de la carta que la central obrera
envió a la presidenta de la Nación, los máximos dirigentes de Unión Por
Todos manifestaron que no van aceptar que “un sindicalista extorsionador
y corrupto agravie a la presidente del bloque Unión Por Todos, Patricia
Bullrich”.
A ella se definen a través de un comunicado como “la única ministra que
trabajó por la transparencia y libertad sindical, creando la primera
asignación universal que tardó ocho años en aplicarse precisamente por
el boicot del actual líder de la CGT”.
“Moyano no tiene autoridad moral para hablar de Patricia Bullrich. El
progreso social no se logra con patoterismo, sino con más libertad
sindical y menos clientelismo corrupto”, puntualiza el comunicado
Dos veces es mencionada la diputada Bullrich en la carta cegetista. Uno
de ellos es el referido a las asignaciones familiares, donde señalan que
“por imperio de las políticas neoliberales en el gobierno de De la Rúa,
con Cavallo y Patricia Bullrich como ministros, se instrumentó en el
marco de la flexibilización laboral y la quita de derechos, la ‘tablita’
por la cual se establecieron techos. Quienes superan esos techos,
perciben menos o dejan de percibir la asignación. Esto dentro de un
marco conceptual influenciado por las ‘políticas de Mercado’ y no por
las de justicia social”.
Stolbizer sostiene que el kirchnerismo no tiene los votos para reformar
la Constitución
La dirigente del Frente Amplio Progresista (FAP) y presidenta del GEN,
Margarita Stolbizer, aseguró que el kirchnerismo no tiene en el Congreso
el número de legisladores necesarios para promover cambios en la
Constitución Nacional.
“Más allá de los intentos que puedan haber, hoy por hoy no hay muchas
posibilidades de (impulsar la) reelección, al menos no por la vía del
número que tienen (los oficialistas) en el Congreso”, afirmó la
dirigente.
La titular del GEN explicó que ante esa supuesta imposibilidad surgieron
“las discusiones de poder más fuertes” que “van a definir la sucesión”
de la presidenta Cristina Fernández en 2015.
En declaraciones radiales, Stolbizer admitió que “a veces” le “da un
poco de pudor” hablar de una renovación presidencial cuando el
kirchnerismo “recién acaba de asumir”.
“Es impúdico, y va de la mano de la despreocupación y desocupación que
el Gobierno tiene de los problemas de la gente. Está preocupado por su
perpetuidad en el poder”, señaló.
Control a la industria de los laboratorios
La facturación del sector de fabricación de medicamentos y productos de
laboratorio subió un 24,6% en 2010 en relación con el ejercicio fiscal
anterior, alza acompañada por el pago del impuesto a las ganancias, cuya
recaudación aumentó 21,1%, según comunicó la Administración Federal de
Ingresos Públicos (AFIP), que presentó ayer su informe sectorial. Ese
año se radicaron 143 juicios por ejecuciones fiscales a empresas en $
4,3 millones y se trabaron 149 embargos.
Las ventas minoristas crecieron 5,7% en enero
Las ventas de enero estuvieron impulsadas por el intenso movimiento
turístico en todo el país.Los comercios minoristas registraron en enero
un incremento de 5,7% en las cantidades vendidas frente a igual mes del
año pasado, de acuerdo con la Confederación Argentina de la Mediana
Empresa (CAME).
"Enero encontró un público más cauteloso, que dirigió su gasto
principalmente a rubros turísticos, pero eso no le restó importancia a
la actividad comercial, que finalizó el mes con sus ventas dentro de los
niveles esperados", indicó el informe.
Según CAME, "el crédito fue el medio de pago preferido y sigue marcando
el pulso de la demanda. Las expectativas de estabilidad de ingresos y
empleo que tiene la población empujan la demanda, y en la medida que
prevalezca ese clima de confianza, la actividad comercial continuará
activa", concluyó.
Se entregaron $ 2000 millones a pymes
El Ministerio de Industria destinó durante el año pasado 2000 millones
de pesos en créditos para pymes. Según un comunicado difundido por la
cartera que conduce Débora Giorgi, esos fondos permitieron que más de
8000 de estas empresas desarrollaran inversiones que, a su vez, crearon
250.000 puestos de trabajo. "El potencial de las políticas de
reindustrialización e inversión productiva del Gobierno permite a las
empresas, especialmente a las pymes, continuar en el camino del
crecimiento económico con generación de empleo", dijo la ministra. Los
préstamos entregados pertenecen a líneas de financiamiento que el
Gobierno instrumenta a través del Régimen de Bonificación de Tasas,
sistema de créditos bancario con tasa subsidiada, y del Fonapyme, un
fondo propio del Estado nacional para firmas con mayores dificultades de
acceso al financiamiento tradicional.
Ola vendedora: YPF perdió 17% en una semana
Esto ocurrió, primero, por los rumores en torno a una nacionalización de
la compañía, y después por el anuncio efectuado el viernes pasado con
respecto a la quita de subsidios impositivos al sector. Todo esto fue
demasiado para la compañía que, precisamente, fue la que más perdió el
viernes. Si bien los especialistas recomiendan aún comprar los papeles
de YPF por sus valuaciones, todo dependerá de cómo las medidas del
gobierno terminen afectando los negocios de la compañía. Son subsidios
que el Estado aplicó para que extrajeran más petróleo. Se lo dieron
cuando estaba el precio del combustible congelado, dijo a Reuters el ex
subsecretario de Combustibles, Gustavo Calleja. Si bien la medida
oficial afecta a otra empresas, la sensibilidad con YPF es mayor debido
a los ruidos que se generaron los últimos días. Habrá que ver cómo
continúa la escalada entre la petrolera y el Gobierno para vislumbrar el
futuro de la acción en la bolsa.
El extitular de la UIA consideró que los aumentos salariales se cerrarán
"en más de 20 y menos de 25%"
El extitular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, estimó que
los aumentos salariales en 2012 se cerrarán "en más de 20 y menos de
25%".
Agregó que empresarios y gremialistas "luchan de un lado y del otro por
lo que creen que es lo justo", por lo que pidió que exista "una posición
de negociación". "No voy a arrancar con el 14 ni el 25% si quiero llegar
a un punto intermedio. El 18% era una posición negociadora. Nosotros
estamos en un camino que será algo más de 20 y algo menos de 25% y ahí
estará el rango", afirmó.
Méndez se refirió también a las recientes medidas de restricciones a las
importaciones dispuestas por el Secretario de Comercio, Guillermo
Moreno. "Tiene la responsabilidad de cuidar las cuentas públicas, hay
que tener un equilibrio y es difícil porque hay cosas que están
enmascaradas. Cómo hace para separar la paja del trigo es un tema que yo
no lo conozco", sostuvo.
Sobre el futuro próximo, dijo que "nadie mira al mercado para adelante
con una gran euforia. Hay que ser prudente. Si uno es responsable de lo
que tiene que administrar, no hay que ser un soñador que piensa que va a
vender todo, ni un pesimista. Hay que buscar un equilibrio y hay que
trabajar".
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Notas
Una historia de morochos y chirolitas
Clarín
Por Osvaldo Pepe
Los estruendos verbales entre el Gobierno y la dirigencia sindical que
se alinea con Hugo Moyano son el plato fuerte del verano político,
compartiendo cartel sólo con la poda drástica de subsidios y los
primeros globos de ensayo de una re reelección que contradice la propia
letra constitucional, movida ésta fogoneada tempranamente por el
vicepresidente de la Nación y otros funcionarios, que t ambién lo atacan
a é l, a quienes el líder camionero descalifica como simples
“chirolitas”.
Es decir, muñecos de un ventrílocuo que nunca identifica , aunque todos
sepamos que usa polleras.
Definitivamente, la Presidenta dejó en el olvido los tiempos en que se
ponía gorritos de diferentes sindicatos en multitudinarios actos
públicos organizados en su apoyo, en los cuales le recordaba a la
sociedad que ella estaría siempre junto “a los morochos” , sucedáneos
posmodernos de aquellos “grasitas” de Eva Perón, históricos “cabecitas
negras” del peronismo originario. Ahora Cristina percibe que Moyano y el
sindicalismo crítico de un sector de la CTA (Pág. 6) ya no son el
espíritu “morocho”: mientras agrupa una nueva alianza política y social,
repite que gobierna “para 40 millones de argentinos” , obviedad que sin
embargo adquiere contenido en el umbral de las discusiones paritarias
que el Gobierno necesita ordenar en los nuevos tiempos de la “sintonía
fina”.
Pícaro, Moyano, que ya organiza un acto masivo para afirmar su
liderazgo, dijo que esta construcción teórica le recuerda al menemismo,
giro exagerado con el que acaso haya querido resucitar lo que ocultan
con la pretensión del olvido mediático ciertos programas de la TV
oficial y paraoficial que seleccionan y editan videos del pasado para
desacreditar a quienes no se someten al discurso único.
Es aquella imagen que muestra a Néstor Kirchner cuando define a Menem
como “el mejor presidente de la historia”. Extraña parábola del
kirchnerismo. De “progresista” y socio férreo de los sindicatos a la
acusación del jefe de la organización madre de éstos, y antiguo socio
político, de haberse menemizado en su largo tránsito por el poder.
El Gobierno redefine el discurso oficial La Nación
Por Mariano Obarrio
La Presidenta ordenó diseñar una nueva estrategia de comunicación para
diluir el impacto de la "sintonía fina" en la población
Para enfrentar el nuevo escenario, marcado por los ajustes en la
economía, la eliminación de subsidios y la fijación de pautas salariales
más acotadas, entre otras medidas, la presidenta Cristina Kirchner
ordenó diseñar una nueva estrategia de comunicación. La intención es
instalar la idea de que dirige realmente una "sintonía fina" del modelo
y no un mero ajuste liberal como denunció el jefe de la CGT, Hugo Moyano.
El jueves último, Moyano puso el dedo en la llaga, al comparar la
"sintonía fina" con los ajustes fiscales del ex presidente Carlos Menem.
Eso es, justamente, lo que el Gobierno teme que se instale en la
sociedad.
Según confiaron a LA NACION fuentes oficiales, el nuevo discurso
consiste, por un lado, en distribuir las culpas del ajuste fuera del
Gobierno: petroleras, como YPF, bancos, medios de prensa, sindicatos,
los gerentes que cobran sueldos elevados, los ricos que pagan luz, gas y
agua con subsidios, y próximamente, quizás, empresarios del transporte o
de servicios públicos como la luz y el gas.
"La sintonía fina es un ajuste, pero no de la envergadura del de Menem.
Necesita de culpables poderosos e identificables", confió un funcionario
del Gobierno.
También se instalará que la disminución del poder adquisitivo pasará más
por los sectores de mayores recursos que por los desprotegidos.
Para justificar los recortes, la Presidenta exige ideas y argumentos a
sus ministros.
No obstante, una particularidad no ayuda al relato. Las medidas
aplicadas para la "sintonía fina" son de fuerte contenido técnico en la
microeconomía. Por su complejidad, no son fáciles de comunicar ni de
entender para el gran público.
"Ello hace caer en ambivalencias, ambigüedades y contradicciones que hay
que justificar. Incluso, tenemos problemas con los medios de prensa
propios. Ahora Clarín puede titular que Moyano nos compara con Menem y
dice la verdad. ¿Pero cómo lo publicamos en nuestros diarios?", confió a
LA NACION otro alto funcionario que conoce la intimidad presidencial.
Elogios y críticas
En diciembre, la Presidenta aplicó un discurso favorable a los
empresarios para la inversión, pero ahora los ataca y los culpa por la
falta de inversión y la suba de precios.
El objetivo del Gobierno es instalar la idea de que el ajuste no recaerá
en los sectores vulnerables y que los enemigos son los sectores
poderosos y sus "avivadas".
Un ejemplo de la estrategia oficial es YPF. "Ningún funcionario dice que
hay voluntad política real de reestatizar la petrolera, pero esa versión
se hace correr para presionar a la empresa, para que reinvierta sus
utilidades, aumente la producción y se evite, así, el déficit comercial
energético", reveló un funcionario de peso a LA NACION.
En esa línea de pensamiento, por ejemplo, la Argentina le debe miles de
millones de dólares a la Venezuela de Hugo Chávez por el gas y el
petróleo importado. ¿Podría ingresar la petrolera bolivariana Pdvsa en
algún negocio energético en el país a cambio de esa deuda? Silencio
oficial.
"El Gobierno pasó de tener un discurso de política global, lineal y
simple a uno mucho más complejo, contradictorio, ambivalente, porque las
medidas son muy puntuales y muy micro", señaló a LA NACION un allegado a
la Presidencia, involucrado en el diseño de las políticas. Hay certeza
de que el gran público no puede seguir fácilmente el hilo de los
subsidios o beneficios impositivos que el Gobierno elimina o reduce.
"La sintonía fina es un giro a lo técnico, una intervención técnica del
Estado en la microeconomía muy específica", explicó otro funcionario. El
ejemplo más claro es la comisión interministerial que conformó Cristina
Kirchner con los ministerios de Industria y Economía para mirar de cerca
la productividad, los costos, los subsidios, la presión impositiva y la
rentabilidad de las empresas. El objetivo oficial es tener un sustento
técnico para fijar los aumentos de salarios en las próximas paritarias.
Uno de los temores que acechan al Gobierno es que el ajuste se aplica en
el preciso momento de máxima tensión con la CGT y con su jefe, Hugo
Moyano. Nadie sabe cómo saldrá el experimento. Pero lo asumen riesgoso.
Otro flanco que vislumbran en la Casa Rosada son las contradicciones.
Por caso, se eliminan subsidios al combustible y al transporte, pero se
subsidiaran las transmisiones televisivas del TC. Se anunció que el SUBE
evitará los aumentos en la tarifa de transporte, pero en pocos meses se
segmentarán los valores con fuertes subas. "Esa será la sintonía fina",
se dijo.
De todos modos, en la Casa Rosada descuentan que el ajuste no tendrá la
magnitud de los que aplicaron Menem o el ex presidente Fernando de la
Rúa. Pero hay que justificarlo
Verticalidad La Nación
Por Hugo Caligaris
"No somos librepensadores. Somos militantes de un proyecto político. La
verticalidad es parte de nuestro movimiento, pero es de ida y vuelta. No
es boba ni represiva. Yo recibo instrucciones, no las doy."
(Del vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto.)
El rascacielos del poder se construye de arriba para abajo: se empieza
por el último piso y después se completa el edificio hasta llegar, por
fin, a los cimientos. ¿Cómo hacen para que no se caiga? No lo sabemos:
no somos librepensadores. Debe de ser una marca de fábrica de los
audaces, los que pueden volar, los rápidos de manos y de mentes (dicho
así, en dos palabras, "de" y "mentes", no en una). Antes de comenzar la
obra, el elegido se instala allá en lo alto con todas sus pertenencias,
con la familia, el perro y el gato y desde allí, mirando hacia el vacío,
da las instrucciones pertinentes a los albañiles y obreros, que sin
ellos no pueden operar el milagro. Si tiene suerte, el líder llega a
completar la torre antes de que se venga abajo. Si no, la aventura
durará lo que dure. Razona así: "En caso de derrumbe, ¿quién me quita lo
bailado?"
Ese es el paradigma de la verticalidad, su expresión más perfecta, y
también su paradoja, puesto que el conductor, que flota entre las nubes
del cielo en el punto más alto del edificio aún no terminado, ordena y
manda, muy convencido de que la altura le da una perspectiva muy amplia,
y al mismo tiempo ignora (o pretende ignorar) que hay una serie de
principios físicos que lo separan inconsolablemente de la tierra.
Los que están por el piso, esos seres gimientes y reptantes que, en
definitiva, vendríamos a ser todos nosotros, podríamos, haciendo uso del
ascensor, puesto que, como dijo Mariotto, la verticalidad es un asunto
de ida y vuelta, llevarle al líder volador noticias de la vida acá
abajo, pero, por desgracia, esa posibilidad no está prevista en el
sistema. Un proyecto político como el presente contempla sólo dos
categorías de ciudadanos: el jefe, que sólo habla con Dios y con los
ángeles, y los militantes, que se limitan a recibir instrucciones, nunca
a darlas
Preocupa en la UIA el avance del Gobierno en las empresas
Clarín
Es por el debate oficial sobre la posible nacionalización de YPF. Hay
alarma.
El ex presidente la Unión Industrial Argentina y directivo de esa
entidad Héctor Méndez criticó ayer el avance del Estado sobre las
empresas del sector privado.
Para Méndez, lo “ideal” sería que todas las entidades empresarias y
sindicales “tuvieran una gran fortaleza y juntas pudieran ofrecer un
poco de firmeza ante el avance estatal en el mundo, donde cada día más
el Estado interviene, entonces el poder de la libre empresa se limita y
el poder sindical se limita”. En este sentido, el también presidente de
la Cámara Argentina de la Industria Plástica, apuntó contra el avance en
el país del Estado sobre las empresas privadas, y manifestó ante los
rumores sobre un cambio accionario en YPF son un “ejemplo”de eso
“Estamos hablando de que el Estado avanza, de que hay una tendencia a
querer tomar participación en negocios privados , y es una deformación
general, no es una deformación particular, de un partido. Acá es más,
clase dirigente política versus ciudadanos”, advirtió ayer en diálogo
con radio Mitre.
Y, agregó que “no hace falta ser un adivino ni ser un vidente para ver
el poder de casi todos los gobiernos, y en cierta manera la debilidad de
los sectores privados”. “El Estado en general tiene cierta libertad, yo
he sido muy crítico en los años 70 y 80 sobre las empresas del Estado
que no rendían cuentas, no tenían balances. Y como fui crítico en aquel
momento cuando eran de los militares, no debería dejar de ser crítico
hoy”, explicó el dirigente fabril. “Creo que la industria privada tiene
un gran campo de hacer y hay que dejarlo, y el Estado tiene otras cosas
que hacer y gestionar”, acotó el empresario. Al respecto, dijo que las
versiones sobre cambios accionarios en la petrolera YPF son un “ejemplo”
de esa situación, y añadió “muchas otras empresas que el Estado tiene
acciones; debería concentrarse más en la gestión de la cosa pública,
zapatero a su zapato”.
Recientemente la UIA se pronunció sobre la eventual discrecionalidad que
podría tener la aplicación de las nuevas normas para la importación, que
rigen desde el 1° de febrero. Fue en una carta que le envió al titular
de la AFIP, Ricardo Echegaray, en la que se observaron 5 puntos y se
advirtió sobre la posibilidad de complicar el ingreso de insumos
necesarios para la producción.
Echegaray salió a cruzar a la central fabril acusándola de querer
presionar al Gobierno a través de los medios de comunicación.
En otras ocasiones, empresarios y entidades privadas ya habían advertido
sobre este avance del Estado sobre el sector privado. Un referente del
sector mercantil, que pidió el anonimato, recordó que “el punto de
inflexión en este sentido, desde la perspectiva privada, se ubica en la
sanción de la ley que desarticuló las AFJP y las traspasó al sistema de
reparto”.
En diciembre pasado, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) se había
pronunciado también a propósito de un paquete de leyes aprobadas por el
Congreso, entre otras Papel Prensa y la ley antilavado.
“Desde AEA siempre hemos sostenido que en una sociedad democrática
moderna el ámbito específico propio de las empresas privadas debe ser
respetado” , señaló el documento de la entidad que preside Jaime Campos.
Paritarias: rechazan la inflación no oficial La Nación
Por Silvia Stang
La cartera laboral cambió su criterio y ya no acepta que empresas y
sindicatos usen índices privados de precios
El Ministerio de Trabajo comenzó a rechazar, en la homologación de
acuerdos salariales entre sindicatos y empresas, el uso de índices de
inflación calculados por centros de estudios no oficiales. El argumento
que expone la cartera conducida por Carlos Tomada para ese rechazo es
que considera que el único dato válido sobre la medición de precios, es
el elaborado por el Indec.
Desde hace unos años, algunos convenios incluyen cláusulas en las que se
mencionan estimaciones de fuentes privadas para la definición del nivel
de recomposición de los ingresos de los trabajadores o para determinar
en qué casos las partes intervinientes en la negociación se sentarían a
revisar lo acordado.
La política oficial de excluir de las homologaciones esas cláusulas de
los acuerdos implica una modificación del criterio aplicado hasta ahora
por las mismas autoridades. La homologación es el acto formal por el
cual la cartera laboral avala lo acordado por las partes de una
negociación.
Tal como lo informó LA NACION en varios artículos, hasta hace pocos
meses la Secretaría de Trabajo, a cargo de Noemí Rial, homologaba sin
objeciones los convenios que establecían alguna forma de vinculación
directa entre el porcentaje de suba salarial y la evolución de un índice
de precios de fuente privada.
Por lo general, esas tasas duplican y a veces prácticamente triplican
las del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), cuya
credibilidad se deterioró cinco años atrás, a partir de la intervención
política del organismo y de las denuncias de manipulación de los datos
de precios. En los últimos años, más allá de que en las negociaciones se
explicite o no el uso de algún índice en particular, las alzas
salariales resultantes de la negociación colectiva fueron mucho más
cercanas a esos datos de inflación que a los difundidos por el Indec.
Acuerdos condicionados
Los acuerdos que se encontraron ahora con la traba de la cartera laboral
-a través de las resoluciones que emite la Secretaría de Trabajo- fueron
firmados por el Sindicato de Personal de Industrias Químicas,
Petroquímicas y Afines de Bahía Blanca con empresas instaladas en el
polo fabril de esa ciudad, como Praxair, Masa, Micser, Exologística y
varias más. Las homologaciones de los acuerdos con cláusulas rechazadas
se hicieron entre noviembre y diciembre pasado y algunas se publicaron
recientemente en el Boletín Oficial.
Las resoluciones incluyen un artículo que dispone excluir de la
homologación las cláusulas referidas a cálculos alternativos de la
inflación. En los considerandos se aclara que, como autoridad de
aplicación, los "únicos datos" que el ministerio reconoce como válidos
"son los que fija el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec)".
El año pasado los aumentos convenidos entre sindicatos y empresas se
movieron entre el 23 y el 33%, según la actividad. Es decir: las
negociaciones se plantearon por lo general en niveles cercanos o
superiores al alza de precios revelada por el índice que difunde el
Congreso (resultante de promediar los estimados por varias consultoras),
que para todo el año fue del 22,8%. Para la medición del Indec a la que
se refiere la cartera laboral, la suba de precios minoristas fue de sólo
el 9,5 por ciento.
Los acuerdos de salarios de los químicos de Bahía Blanca habían
dispuesto -en la parte ahora cuestionada- que los porcentajes pactados
no sufrirían modificaciones durante su vigencia -en los más recientes,
esa vigencia es de abril de 2011 a marzo de 2012-, salvo que el índice
de inflación publicado por el Centro Regional de Estudios Económicos de
Bahía Blanca (Creebba) superara el 25,5%. Para el Gobierno, esa
disposición no tiene efecto.
En cada negociación, ambas partes asumieron el compromiso de reunirse
para "encontrar una solución" en caso de que tal porcentaje fuera
superado mientras estuviera vigente el acuerdo. También se acordó que si
esa situación ocurría a la fecha de vencimiento del pacto, entonces ése
sería el primer punto por considerar en la discusión siguiente, es
decir, en las negociaciones por la suba salarial para el período de
abril de 2012 a marzo de 2013.
Esa cláusula significaba una garantía de mejora real de los ingresos de
los trabajadores, ya que el acuerdo contempla un incremento total
-aplicado en etapas- del 28 por ciento.
Otros casos
No sólo los trabajadores químicos de Bahía Blanca habían acordado
referirse a un índice alternativo. También el Sindicato de Mecánicos y
Afines del Transporte Automotor (Smata) firmó varios convenios en los
últimos años, fijando como referencia la inflación calculada por la
consultora Buenos Aires City, que tuvo como referente a la ex
funcionaria del Indec Graciela Bevacqua y que dejó de hacer sus
mediciones por las presiones ejercidas desde el Gobierno.
Esos acuerdos firmados por Smata con diferentes empresas automotrices y
de autopartes habían sido homologados sin objeciones. Lo mismo había
ocurrido con los acuerdos firmados por los químicos de Bahía Blanca para
períodos previos al actual.
QUÉ SE DISCUTE
Precios no oficiales: a partir de la crisis del Indec, algunos
sindicatos y empresas plantearon el uso de índices de inflación privados
como referencia para sus convenios.
Homologados: hasta hace unos meses, esos pactos no eran objetados por la
cartera laboral.
Traba: ahora esas cláusulas no se avalan; así, no se acepta que las
partes se sienten a revisar un acuerdo en función de lo sucedido con la
inflación privada.
Los sindicalistas críticos le ponen más presión al Gobierno
Clarín
Por Leonardo Mindez
El dirigente camionero quiere contrastar los avances en materia de
derechos laborales durante las gestiones de Juan Perón con la situación
actual. La CTA de Pablo Micheli busca sumarlo a una marcha contra las
políticas de Cristina.
Una marcha el 15, un acto confirmado para el 23 y otro más en estudio
que, de concretarse, significaría una confluencia entre centrales
obreras impensable hasta hace poco . A eso hay que sumarle un clima de
conflictividad creciente y amenazas de medidas de fuerza en distintos
sectores. Febrero de 2012 parece ser el mes en que el sindicalismo
decidió confrontar con el Gobierno como nunca antes en la era
kirchnerista.
En medio de la pulseada entre la Casa Rosada y Hugo Moyano, se conoció
ayer que el líder de la CGT decidió organizar un acto el jueves 23 de
este mes en la sede de la central obrera para conmemorar los 65 años de
la proclama de los derechos básico del trabajador que hiciera Juan
Domingo Perón en 1947 desde el escenario del Teatro Colón.
La efeméride, que suele pasar desapercibida, este año se presenta como
una oportunidad para el camionero de mojarle la oreja a la Presidenta en
el duelo dialéctico que juegan a la distancia.
Desde hace meses, Cristina Kirchner le recuerda a Moyano todo lo que
mejoró la situación de los trabajadores durante la administración
kirchnerista y hasta se permitió ningunear a Perón en su discurso de
reasunción en el Congreso , cuando recordó que en la Constitución
aprobada en 1949, durante su gobierno, no figuraba el derecho de huelga.
Moyano no pierde oportunidad de recordar ante los micrófonos que los
Kirchner están muy atrás de Perón y Evita en materia de derechos
laborales.
“ ¡Que nadie se ofenda! Los trabajadores y los peronistas vamos a
recordar el 23 de febrero los 65 años de los Derechos del Trabajador”,
escribió Julio Piumato, ladero de Moyano en la CGT, en su cuenta de
Twitter. Y agregó con picardía política: “Sería lindo que para ese día,
o antes, el Gobierno Nacional conceda algunos de los reclamos que hace
la CGT ¿No les parece?”.
Antes de eso, el miércoles 15, la CTA liderada por Pablo Micheli
marchará desde la 9 de Julio hacia la Plaza de Mayo junto a la Corriente
Clasista y Combativa (CCC), movimientos sociales y de derechos humanos
para reclamar la derogación de la Ley Antiterrorista sancionada a fin
del año pasado por iniciativa del Gobierno y que, temen muchos
observadores, podría utilizarse para reprimir la protesta social.
Micheli, que retornó el sábado de un Congreso de Trabajadores en
Portugal, espera retomar esta semana las conversaciones con la
agrupación Barrios de Pie y con el propio Moyano para evaluar la
posibilidad de realizar una manifestación conjunta a fines de este mes o
principios de marzo contra las medidas de ajuste que puso en marcha el
Gobierno para este año.
Mientras tanto, trabajadores estatales se reunirán en las próximas horas
con funcionarios del Gobierno para destrabar pagos pendientes del año
pasado. De no ser así, le anticiparon a Clarín nuevas medidas de fuerza
para los próximos días .
Sutil, el diputado oficialista Carlos Kunkel, dijo ayer que no cree que
“un dirigente responsable como ha demostrado ser Moyano, vaya a generar
movilizaciones obreras que perjudiquen al conjunto de los argentinos
porque se siente ninguneado”.
Mordaz, agregó: “La Presidenta fue convalidada en octubre; ahora falta
que se convalide o reemplace a Moyano”. Las elecciones en la CGT son en
junio.
El moyanista Schmidt advierte al Gobierno: “Nunca enciendas un fuego que
no puedas apagar” Agencias
El titular del sindicato de Dragado y Balizamiento alineado a Hugo Moyano
en la CGT lo apoyó en su cruce con el Gobierno. Le pidió a Cristina que
al menos instruya a los ministros a recibirlo y denunció que algunos
convenios están sacando el aguinaldo.
El sindicalista Juan Carlos Schmidt defendió a Hugo Moyano en su
enfrentamiento contra el Gobierno y lanzó una dura advertencia para la
Casa Rosada: “Hay un proverbio que dice: nunca enciendas un fuego que no
puedas apagar. Esa reflexión vale para todo el mundo”.
El titular del gremio de Dragado y Balizamiento participó ayer del asado
que encabezó Moyano con sus gremios afines, quienes lo apoyarían en
junio para un nuevo mandato de la CGT.
Allí el líder del movimiento obrero difundió las dos cartas que le envió a
Cristina Kirchner con una serie de reclamos, como la universalización de
las asignaciones familiares, la eliminación del impuesto a las ganancias
par los salarios y el pago de la deuda por las obras sociales, entre
otros.
“Moyano dijo que no quiere ocupar el lugar de nadie. No estamos haciendo
un planteo contra el modelo ni contra la gestión política que se está
llevando adelante el gobierno”, aclaró Schmidt.
Se burló de la actuación de los medios de comunicación para definir la
posición del líder camionero. “Para algunos medios Moyano se ha
convertido en un ciudadano alemán y para otros, cercanos al gobierno,
parece que apareció Satanás”, ironizó.
El sindicalista afianzó el pedido de audiencia a Cristina y le pidió que
al menos instruya a sus ministros a que tomen nota de los reclamos
gremiales. “Si Cristina no quiere tener una reunión que instruya a los
ministros para que vea cuáles son las vías de solución para lo que se
está demandando”, sugirió.
Respecto al mínimo no imponible a Ganancias, que toma hoy a una buena
parte de los salarios, Schmidt se preguntó: “¿Alguien me puede explicar
que en el complejo aceitero donde tributan ganancias camioneros,
portuarios, marítimos, aceiteros… no se le cobren ingresos brutos a las
cerealeras?
Schmidt denunció además que muchos convenios sindicales están excluyendo
el sueldo anual complementario. “Estamos asistiendo a la muerte del
aguinaldo que instauró el peronismo. En muchos sindicatos y convenios
este año ha desaparecido el aguinaldo”.
Por último, el gremialista le pidió al filósofo kirchnerista Ricardo
Foster que registre “que ninguna central apuntaló a un gobierno como
sucedió con la nuestra con Néstor y Cristina”.
Pichetto: "Quien conduce la CGT debe estar en línea con la Presidenta"
La Nación
Por Gustavo Ybarra
El jefe de los senadores kirchneristas dijo que es "un error" el desafío
moyanista al Gobierno
El jefe del bloque de senadores kirchneristas, Miguel Pichetto ,
calificó como "un error" el enfrentamiento del secretario general de la
CGT, Hugo Moyano , con la Casa Rosada y, si bien no se sumó de manera
decidida al coro oficialista que reclama su reemplazo, consideró que hay
sectores sindicales que tienen legitimidad para reclamar la futura
conducción de la central obrera.
"Lo que sí creo es que el hombre que conduzca la CGT debe estar en línea
con el proceso de conducción y liderazgo de la Presidenta", dijo.
En un reportaje con LA NACION, el senador rionegrino defendió a La
Cámpora, pero también se permitió disentir con quienes reclaman la
reelección indefinida para Cristina Kirchner. "Nosotros tenemos que
gobernar, fortalecer la acción de gobierno y acompañar a la Presidenta",
opinó Pichetto antes de rechazar la idea de una reforma constitucional:
"Este debate no es conveniente".
-¿Qué opina del enfrentamiento de Moyano con el Gobierno ?
-Para mí es un error el cuestionamiento al Gobierno de parte de Moyano
en un momento en el que la Presidenta había sido convalidada
electoralmente con el 54% de los votos y un gobierno que hizo más que
nadie por el sector del trabajo y los trabajadores. Me parece que
criticar a la Presidenta termina siendo funcional a otros intereses.
-¿A qué lo adjudica?
-No tengo un análisis profundo de las causas que han provocado esto. Lo
considero un error y entiendo que es importante que el movimiento obrero
siga siendo parte del gobierno nacional. Estoy convencido también de que
los principales gremios son parte de este modelo y no comparten para
nada la confrontación.
-El mandato de Moyano concluye en junio y hay quienes piden su reemplazo.
¿Qué opina?
-Creo que hoy hay gremios que tienen otro peso en la estructura
sindical, que han crecido al compás del proceso productivo; y que esos
gremios, que a fines de los 90 estaban debajo de los de servicios, hoy
pueden plantear alternativas de conducción y liderazgo. Pero eso es
propio de la discusión del movimiento obrero. Lo que sí creo es que el
hombre que conduzca la CGT debe estar en línea con el proceso de
conducción y liderazgo de la Presidenta, porque el choque y la colisión
con el Gobierno sólo favorece a otros intereses; cuando esto ocurre
puede haber retrocesos para los trabajadores.
-¿Qué opina del rol que ha tomado La Cámpora?
-Es una estructura juvenil que representa el espacio más vital de la
juventud peronista y me parece que tiene cuadros políticos importantes.
No lo veo de manera crítica.
-Una de las críticas que se le hace a La Cámpora es que ha ganado espacios
sin merecerlos.
-Hay segundas y terceras líneas que han ocupado legítimamente. No están
en roles de ministros?
-Pero hay casi una decena de diputados nacionales...
-Eso es un síntoma de la renovación. La Presidenta alentó fuertemente la
renovación generacional y la apuesta a los jóvenes. Me pareció positiva
la incorporación de jóvenes en la estructura de las listas.
-A veces La Cámpora expresa un pensamiento radicalizado que crítica a
otros sectores oficialistas.
-Me parece una posición de lealtad fuerte a la Presidenta y está bien
que sea así. Creo que han tenido bastante prudencia.
-Pero fue desde La Cámpora que se volvió a alentar la re-reelección.
-Creo que en el peronismo y en la Argentina hay un liderazgo muy fuerte,
que es el de la Presidenta y que hoy aparece como insustituible, pero no
creo que sea oportuno este debate. Tenemos que gobernar, fortalecer la
acción de gobierno y acompañar a la Presidenta. En este momento no hay
condiciones objetivas para plantear ningún tipo de reforma. La
declaración de necesidad de la reforma requiere de dos tercios en cada
cámara. No veo ahora este tema. Ni siquiera lo veo conveniente.
-¿Más allá de lo numérico, cree que es necesaria una reelección indefinida
o hay que cumplir con la Constitución?
-Muchas veces la Constitución colisiona con los liderazgos. En el país
siempre ha sido el tema más difícil construir y consolidar un liderazgo
de transformación y de cambio. La Presidenta hoy ocupa todo el centro
del escenario y hoy no aparece una figura de reemplazo. La Presidenta en
este tema ha tenido una actitud muy prudente. Ella cree en la
temporalidad y en los límites; me parece que este debate no es
conveniente porque cohesiona a la oposición.
-Empieza a haber ruidos sobre YPF. ¿Hay que estatizarla?
-Nadie está hablando hoy de nacionalización, yo no tengo ninguna
referencia en ese tema. Creo más en la capitalización en YPF y ser parte
del negocio, en un porcentaje.
La peor hora del gran alfil que tenía Néstor Kirchner La
Nación
Por Francisco Olivera
La página de Internet del Ministerio de Planificación Federal tenía el
lunes pasado diez artículos. Ocho de ellos eran, desde una óptica
lingüística, metatextos: desmentidas, críticas o refutaciones de Julio
De Vido o sus subalternos a diferentes noticias o declaraciones
publicadas en otros medios. Pablo Moyano, Jorge Lapeña y los diarios LA
NACION, Clarín y Ambito Financiero fueron algunos de los cuestionados.
Había también una noticia de un discurso de Cristina Kirchner sobre
petroleras y, por fin, una única de generación propia de esa cartera: el
cronograma de entrega de tarjetas SUBE.
Ese instante en la pantalla del sitio, que duró apenas unas horas, puede
ser una buena alegoría del momento de un dirigente que, hasta la muerte
de Néstor Kirchner, era el más poderoso del área económica del Gobierno.
Desde que empezó el año, la mayor parte de las apariciones públicas de
De Vido fue para desandar subsidios o para contestar o negar lo que
parece obvio: no hay ajuste, no habrá aumentos en electricidad, gas,
agua o transporte.
Ese lunes, tal vez por primera vez, el ministro se abocaba también a la
tarea de columnista. Publicó en el diario Tiempo Argentino un extenso
texto cuyo título remitía más a la agrupación Carta Abierta que al mundo
petrolero: "Energía, el relato que no se puede mostrar". Era un
compendio de su gestión de más de ocho años; incluía justificaciones a
la pérdida del autoabastecimiento en petróleo y en gas y elogios a los
subsidios pagados desde 2003. "Encaramos el plan energético más
ambicioso de los últimos 50 años", resumió.
¿Propensión al ensayo, simple cumplido hacia los lectores de Tiempo
Argentino o apuro por explicar, puertas adentro del Gobierno, asuntos
que exceden la discusión técnica? El mismo día, en medio de bloqueos a
sedes del Correo Argentino, De Vido cuestionó en un comunicado a
Camioneros, un gremio con que acostumbraba a hablar de frente y en
persona. Entre pares, en voz baja, Pablo Moyano interpretaba después el
drástico cambio desde la psicología: reprochó que el ministro no tuviera
el coraje de rechazar las órdenes de fustigar a sus antiguos aliados. El
postulado del sindicalista es que un hombre libre bien puede
contestarles a las autoridades que, en lo posible, encomienden esas
declaraciones a otros del gabinete.
Pero el problema de De Vido no es Moyano, sino Guillermo Moreno. El
secretario que ha logrado, en menos de tres meses, el favor casi
absoluto de la Presidenta y el monopolio -ironías del lenguaje- de la
gestión económica. Días atrás, una ONG esperaba, sin éxito, que el
economista de la UADE le firmara una autorización para cobrar un
subsidio que, hasta hace muy poco, dependía del Ministerio de
Planificación. Y un ejecutivo que lo visitaba por otro tema oyó la
explicación del propio protagonista: si no te lo apruebo yo, no te lo
aprueba nadie y la medida no sale, lo adoctrinó Moreno.
Funcionarios se buscan
Semejante acumulación de atribuciones le supondrá al secretario nuevos
riesgos no sólo hacia fuera, sino hacia dentro de la administración,
donde viene recibiendo murmuraciones de sus compañeros. Uno de ellos es
el director de la AFIP, Ricardo Echegaray, que se queja ante
interlocutores de confianza de que, mientras el organismo recaudador
tiene "un sistema" para controlar las importaciones, la Secretaría de
Comercio Interior ofrece apenas ocho personas. Error: Moreno se está
encargando personalmente del asunto, y ha iniciado ya un sondeo entre
técnicos que profesen fidelidad con el proyecto. El horario de trabajo
es de 8 a 20, como corresponde a todo militante de tiempo completo, y no
son cargos para planta permanente lo que se propone: los nuevos
funcionarios deberán presentar factura.
Es la prueba más cabal de que ha decidido valerse por sí mismo en un
entorno que lo reprueba en silencio y que, en algunos casos, augura su
fracaso. Con De Vido, las cosas están peor que nunca. Por primera vez en
los casi nueve años que lleva el kirchnerismo en el poder, este antiguo
colaborador del Ministerio de Planificación, a quien el arquitecto solía
llamar con afecto "El loco", se atreve a criticarlo ante empresarios.
Para peor, con un argumento que parece haber convencido por completo a
Cristina Kirchner: dice que trabaja mal, que por su desempeño el país
tendrá que pagar este año 10.000 millones de dólares en importación de
energía justamente cuando falta eso, dólares.
Fue casi lo primero en que se explayó la Presidenta el día de su
reaparición pública tras la operación. Dijo, ante una ovación, que las
compras externas en el sector habían subido 110% entre 2010 y 2011 y
alcanzado los 9396 millones de dólares: "Yo les quiero decir, para que
ustedes se den cuenta en dónde están estos 9000 millones: en gasoil, que
es vital para la producción, para todas las actividades, tuvimos que
importar 4004 millones de dólares; en gas natural licuado, 1927 millones
de dólares; en fueloil, 1044 millones de dólares; en gas natural
gaseoso, 570 millones. Quiere decir que, de los 9000 millones, 7547
fueron en cosas que se podrían haber producido aquí en la Argentina".
Una estocada al corazón de la política que, al revés de lo que indicaba
el manual del peronismo clásico, Néstor Kirchner venía aplicando desde
2003 para el sector energético: la "sustitución de exportaciones". ¿Cómo
debería sentirse entonces De Vido, el principal ejecutor del trazado?
Los empresarios asisten estupefactos a este giro ideológico que por poco
atribuyen a hechicerías de Moreno.
Hace poco más de un año, el 7 de diciembre de 2010, en un acto por el
descubrimiento de un recurso de gas y petróleo no convencional, la
Presidenta celebró en la sede de YPF la gestión de los Eskenazi,
convertidos ahora en enemigos de la balanza comercial: "Bien, quiero
referirme a la primera parte de Sebastián [Eskenazi], que es la
transformación que ha tenido la producción en la Argentina, y quiero
decir lo que él no dice, porque no corresponde que él lo diga; quedaría
muy mal, pero yo sí lo puedo decir aunque quede mal, no importa, ya le
pedí permiso a Antonio Brufau y me dijo que estaba muy bien que lo
dijera, que es que en realidad el management de YPF Argentina ha
cambiado sustancialmente a partir de la incorporación de un socio
argentino. Esta no es una cuestión menor, porque ésta fue cuestión
debatida, discutida, incluso, a algunos sectores de nuestro país les
molestaba [...] Es increíble, pero hasta hubo que justificar que
argentinos invirtieran en una empresa de esta naturaleza. Y, como no
podía ser de otra manera, cuando los que están aquí en el management
también son dueños, obviamente la gestión mejora, y esto sucede en la
Argentina y en cualquier parte del mundo". Con excepción de Hugo Moyano,
Mauricio Macri y algún gobernador, la platea que aplaudía era la misma
que la del día de los reproches.
El deterioro en esta relación es lo que vino a intentar resolver Brufau.
Político sagaz, no sería extraño que la primera decisión del CEO catalán
fuera un gesto hacia adelante. Por ejemplo, por qué no, la promesa de
reinvertir utilidades este año, tema que fue en octubre el principio del
conflicto entre el Gobierno y la empresa.
Un problema de todos
La pelea con Eskenazi ha dejado entre los empresarios la sensación de
algo irreversible y abarcador. Con Jorge Brito, cayeron en desgracia dos
de los últimos hombres de negocios de mejor relación con el Gobierno.
¿Quién será capaz de llevarse más o menos bien, cuando el mandato de
Cristina Kirchner recién empieza y hay sectores que ya trabajan por otra
reeleción?, se alarman. ¿Podrá Moreno resolver las asimetrías que la
mayor parte de ellos espera este año para la economía?
El lunes pasado, en Puiggari, Entre Ríos, José Ignacio de Mendiguren,
presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), descansaba en el
Sanatorio Adventista del Plata, donde era sometido a revisiones médicas.
Allí, el último interlocutor del establishment aceptado por la Casa
Rosada recibió una llamada de Moreno, que intentó tranquilizarlo sobre
los controles aplicados a las importaciones. Se van a controlar sólo las
operaciones grandes y se fijará un tope anual por empresa, transmitió el
secretario. Sin embargo, hasta ahora, la reglamentación se desconoce.
La otra gran pregunta corporativa es más específica y sólo emergió entre
pares como comentario malicioso. ¿A cuánto caería el valor del socio
Eskenazi, elegido por los españoles por su llegada al kirchnerismo, si
Brufau consiguiera solucionar el conflicto solo?, plantean. A fines de
2007, varios hombres de negocios se interesaron en comprar YPF y, a
tales efectos, sondearon al Gobierno. Eduardo Elsztain y Eduardo
Eurnekian, por ejemplo, se llevaron de De Vido la misma respuesta: el
comprador ya está elegido.
Era el clímax de una relación que, en realidad, había empezado en 1996,
cuando el holding entró como socio del Estado provincial en el Banco
Santa Cruz. Alcanzó entonces para que YPF pudiera subir los precios de
la nafta súper más de un 120% desde 2008 sin que Moreno aplicara
sanciones, y para que Eskenazi empezara a pagar, con dividendos que
jamás fueron objetados, el préstamo de la petrolera para quedarse con el
15% de las acciones. ¿Cómo revivir el escenario, cuando las aguas del
río no son las mismas? Néstor Kirchner, el demiurgo de entonces, ya no
está. Y su antiguo y mejor alfil es como si no estuviera.
¿Puede Cristina con Moyano y Scioli? El Cronista
Luis Majul
En términos políticos ¿le conviene a Cristina Fernández pelearse con
Hugo Moyano y con Daniel Scioli al mismo tiempo? No es una pregunta de
respuesta fácil. Enfrentar al camionero le puede generar, en los
inmediato, más apoyo entre la clase media, porque el secretario general
de la CGT es uno de los dirigentes con más imagen negativa, junto con
Luis D’ Elía. Sin embargo, el discurso con el que Moyano acompaña sus
acciones no es ingenuo, y tiende a separar a la Presidenta del voto
progresista que supo conseguir. En la última semana, tanto él como su
hijo Pablo compararon al gobierno de Cristina con el de Carlos Menem, y
el olor a ‘ajuste’ que se percibe en el ambiente parece poner a los
sindicalistas del lado de las víctimas y también del lado de la razón.
¿Podrá Cristina Fernández mantener los altísimos niveles de imagen
positiva con su relato de ‘sintonía fina para todos’ y su reclamo de
responsabilidad a los gremios que negocian paritarias? La enorme
popularidad de la que gozaba Raúl Alfonsín después de su espectacular
triunfo en octubre de 1983 se empezó a resquebrajar en 1985, cuando puso
en riesgo gran parte de su capital político al anunciar el advenimiento
de una ‘economía de guerra’. A Menem se le dejaron de perdonar su
excentricidades cuando el efecto Tequila impactó contra la economía
nacional, la clase media empezó a empobrecerse y la clase baja ingresó a
lo que los economistas denominan pobreza estructural y nuestros padres
llamaban miseria. El gobierno podrá amenazar a Moyano con meterlo preso
por su participación en la denominada mafia de los medicamentos, pero si
los asalariados empiezan a sentir en el bolsillo la pérdida de poder
adquisitivo, las ironías en los discursos por cadena de la Presidenta ya
no serán vistas como gestos brillantes sino como actitudes patéticas e
irritantes. En este contexto, una pelea frontal entre la jefa de Estado
y el jefe de la CGT tiene pronóstico reservado. Moyano no necesita
votos, y su poder de daño es inmenso. Con un par de llamadas puede
quitar de servicio a los cajeros automáticos, paralizar el tránsito en
todas las rutas del país y evitar que los alimentos lleguen de un lado
al otro. Fernández, por su parte, podría responsabilizarlo de cualquier
desastre futuro, pero nadie podría asegurar que parte de esa
responsabilidad no le sea endilgada a Ella.
La naturaleza de su pelea con Scioli es diferente. La presidenta sabe
que el gobernador ya empezó a trabajar para sucederla porque él mismo se
lo dijo el año pasado, en una de las pocas conversaciones sinceras que
tuvieron, antes de las elecciones presidenciales de octubre. Ahora Ella
trabaja para esmerilarlo, con el mismo estilo que Néstor Kirchner usó,
en su momento, para ir demoliendo a Eduardo Duhalde y evitar que el
hombre que le facilitó su acceso a la presidencia se quedara con todo.
Sin embargo, hasta ahora, cada embestida del cristinismo en contra de
Scioli no ha hecho más que aumentar la intención de voto del gobernador
de la provincia de Buenos Aires. Su vicegobernador, Gabriel Mariotto, es
considerado, por los propios incondicionales de Cristina Fernández, como
un arma de doble filo. Su lealtad jamás ha sido puesta en duda. Pero sus
acciones a veces terminan perjudicando el plan estratégico de Ella, como
hace un par de semanas, cuando el vicegobernador presentó como un
demérito el hecho de que Scioli atendiera a todo el periodismo, incluída
la señora Mirtha Legrand. ¿Tendrá más éxito Mariotto en su ofensiva
contra el secretario de seguridad, Ricardo Casal y contra lo que él, La
Cámpora y la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, considera
el retorno de la Maldita Policía? El discurso de superficie de quienes
acusan al gobernador de connivencia con los policías corruptos parece
efectivo. ¿Quién puede estar de acuerdo con una fuerza de seguridad que,
según Mariotto, asesina pibes, arma ratoneras para mostrar por
televisión su voluntad de combatir el crimen y se queda con plata de los
desarmaderos, la prostitución, el juego clandestino y el narcotráfico?
El problema es cuando se empieza a comparar el discurso con los
resultados concretos. Scioli, por ejemplo, se jacta en público de contar
con una policía que secuestra toneladas de droga en general y cocaína en
particular y así pone en evidencia que las fronteras argentinas son un
queso gruyere por donde los narcos entran y salen cuando se les antoja.
De esa manera le está diciendo a quien corresponda que el gobierno
nacional debería ocuparse de resolver los graves problemas que le
competen, en vez de atacarlo y decirle lo que tiene que hacer. “Además,
entregar a Casal es lo mismo que entregar todo el gobierno, junto con la
carrera política del gobernador que tiene más votos”, me explicó un
hombre muy cercano a Scioli.
Detrás de la pelea simultánea entre la Presidenta, el sindicalista y el
gobernador hay una discusión de fondo: la reelección de Cristina
Fernández y la reforma constitucional para hacerla posible. Como la jefa
de Estado no vislumbra un sucesor que lo conforme, no tiene más remedio
que dar la batalla para perpetuarse en el poder. Scioli, además de su
explícita intención de enfrentarla, formaría parte del ‘club de los
gobernadores con votos’ que ya habrían instruido a los diputa dos y
senadores propios para levantar la mano en contra del intento
reeleccionista. Aunque las vacaciones de verano todavía no terminaron,
diputados y senadores con mando de tropa están contando los porotos para
calcular que posibilidad de éxito tendría la iniciativa.
Otros análisis del fin de semana
La tensión con Moyano, el conflicto por Malvinas y las especulaciones
sobre el eventual impulso a una reforma constitucional son algunos de
los ejes por los que transitan los análisis políticos de este fin de
semana. Aquí, un resumen de algunos de los publicados por otros diarios.
Eduardo Van Der Kooy (CLARIN)
"La Presidenta mantiene un estilo hermético de conducción del poder.
Pero abre hostilidades en diferentes frentes. `Algún día vamos a hablar
sólo con la pared`. La frase pertenece a un ministro del gabinete de
Cristina Fernández que se entera de sus decisiones, como la mayoría de
los ministros, recién cuando son anunciadas", afirma Van Der Kooy. "Sus
apariciones públicas se rodean de una coreografía bien organizada,
incluidos los que carcajean y aplauden. Se enorgulleció al mencionar un
haber mínimo jubilatorio que, según consultoras privadas, es la mitad de
la canasta familiar y que apenas alcanza para un alquiler promedio en
Capital. Se extendió en críticas a las petroleras y los bancos. Surge
algún interrogante: ¿Quién invertirá en una nación que acorrala el
dinero de las empresas? Intentan cerrar cercos sobre Moyano, Scioli y
Macri. La moderación de Cristina se escurre siempre entre sus palabras y
mohines. Los hechos señalan crudamente hacia donde estaría conduciendo a
la Argentina".
Mario Wainfeld (PAGINA 12)
En el último discurso presidencial hubo profusión de cifras y dos
sobresalieron: la del aumento semestral a los jubilados y la del
consabido 54 por ciento de los votos, dice Wainfeld. "Son puntos firmes
del Gobierno, difíciles de rebatir". Sostiene que "la suba a millones de
jubilados trasluce que describir al 2012 como el año del ajuste es uno
de los tantos simplismos de los ultra anti K". La poda de los subsidios,
claman los agoreros, será feroz. Pero el Gobierno avanza con un sistema
cauto y escalonado. Sostiene que "mejorar la tarea de la AFIP, detectar
contribuyentes evasores o escondedores son acciones que persiguen
mantener la caja recargando a los que más pueden. Mucho queda por
hacerse respecto de la evasión y la elusión, válido es que se procure".
Se ocupa luego de las convenciones colectivas en curso -"otro progreso
del kirchernismo"- las diferencias con Moyano. Entre tanto, "el Estado
aprieta las clavijas a los importadores, a las multis que remesan
divisas a sus países de origen, a los bancos, a las petroleras".
Joaquín Morales Solá (LA NACION)
Una vez más la relación entre Gran Bretaña y la Argentina se metió en el
túnel, sin salida aparente, de la soberanía de las Malvinas. La
histórica relación entre los dos países cede a las pasiones
nacionalistas, dice Morales Solá. Pero la crisis actual no nos llevará a
una guerra, sólo habrá tensión diplomática. "No existe ninguna voluntad
en el Gobierno de llevar las cosas al terreno bélico". En ese contexto
resulta claramente inoportuno el envío del destructor británico. Pero el
gobierno argentino comete sus propios errores, como el de dedicarse a
aislar a los pobladores de las islas. Sostiene luego que "la Presidenta
y Cameron se ven habitualmente en las reuniones del G-20. Nadie recuerda
que haya habido un incidente o un simple roce entre ellos". Más adelante
el columnista añade que "en Londres fue bien recibida la designación de
Alicia Castro como embajadora argentina", entre otros motivos por la
relación directa que mantiene con la Presidenta. Concluye señalando que
"la negociación es necesaria. Y cuanto antes", pues ella marca la
diferencia entre la democracia y la dictadura.
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Temas
Paños fríos para la confrontación Página 12
Un dirigente cercano a Moyano, Carlos Lobais, estimó que la relación con
el Gobierno “se va a reactivar y en cualquier momento podemos tener una
reunión”. Para el diputado Carlos Kunkel, del FpV, “no hay una disputa”,
sino que se adelantó la interna sindical.
El ballet entre la dirigencia de la CGT que responde a Hugo Moyano y el
oficialismo continúa, y ayer de uno y otro lado bajaron el tono de la
confrontación respecto del que había alcanzado la semana pasada.
Mientras que desde el entorno del titular de la central reconocieron que
la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “tiene relación directa con
los trabajadores”, el diputado Carlos Kunkel (FpV) negó que exista una
disputa institucional y sostuvo que en “un proceso para convalidar o
renovar dirigencias sindicales, no hace bien ni la injerencia del
Gobierno ni la de políticos que no pertenezcan al sindicalismo”. Por su
parte, Oscar Lescano, de Los Gordos, volvió a insistir en la necesidad
de adelantar el recambio en la dirigencia sindical, una hipótesis que va
perdiendo fuerza a cada día que pasa.
El titular de la Asociación Obrera Textil, Jorge Lobais, que en los
últimos días asomó como uno de los voceros de la posición de Moyano,
dijo que el vicepresidente Amado Boudou “se tiene que acordar de que,
cuando fue precandidato en la ciudad, hace poco más de un año, fue en
una comida de la CGT en la que hizo su lanzamiento”. Un día antes, en
diálogo con Página/12, Boudou había marcado la postura de la Casa Rosada
sobre la relación con la central obrera. “Este gobierno tiene un nivel
de interlocución directa con los trabajadores. Va a seguir ese camino.
No hay ningún gobierno que haya hecho un esfuerzo tan grande para que se
recomponga el salario real”, había graficado el vicepresidente.
De todas formas, Lobais reconoció, al intentar marcar diferencias con
Boudou, que la Presidenta “tiene relación directa con los trabajadores”
y que ese vínculo “no existiría si no fuera por el matrimonio Kirchner”;
también confió en que la relación entre el Gobierno y la CGT “se va a
reactivar y en cualquier momento podemos tener una reunión”. También se
refirió a la posibilidad de que el metalúrgico Antonio Caló o el
mecánico Ricardo Pignanelli reemplacen a Moyano (a quien calificó como
“el mejor secretario general de la CGT que hemos tenido”), cuando
termine el mandato del camionero, a mitad de año: “Con cualquiera de los
dos, no hay ningún problema porque son bien vistos”, aseguró, a la vez
que destacaba que se trata de “compañeros de mucha trayectoria”.
Por su parte, el diputado nacional Carlos Kunkel, del Frente para la
Victoria, intentó explicar los motivos por los que se llegó a este punto
en una relación estratégica que se mantuvo durante ocho años. “Cuando
hay procesos de reconversión productiva y de los actores sociales, es
natural que se vayan produciendo reacomodamientos en el propio seno de
la dirigencia sindical. Hay cinco millones de nuevos puestos de trabajo,
la mayoría de ellos registrado, y no siempre eso se refleja a nivel de
la dirigencia –sostuvo–. Es evidente que con este crecimiento ese cambio
se verá reflejado a medida que se realicen los distintos procesos
electorales en cada uno de los sindicatos.”
Además, el legislador aseguró que “no hay una disputa entre la CGT y el
Gobierno”, sino que “la disputa por la continuidad o reemplazo de Hugo
Moyano se adelantó mucho” y “en ese marco se dan las declaraciones, los
dimes y los diretes”. Y agregó que en un momento como éste, en “un
proceso para convalidar o renovar dirigencias sindicales, no hace bien
ni la injerencia del Gobierno ni la de políticos que no pertenezcan al
sindicalismo”. También recordó que “la Presidenta fue convalidada en
octubre, ahora falta que se convalide o reemplace a Moyano”.
Plan contra Moyano: fisuras en el discurso y problemas de ejecución
Clarín
Por Eduardo Aulicino
Aun recurriendo a sus habilidades en juegos malabares, el kirchnerismo
encuentra dificultades para articular un discurso que sintetice la
ofensiva contra Hugo Moyano. No puede apuntar a los costados más
cuestionables del líder camionero –su enorme poder, sus prácticas
abusivas incluso dentro de las fronteras sindicales–, porque son parte
central de la propia historia del oficialismo . Ensaya en estas horas
distintos argumentos, improvisa, incluso al costo de encontrar
respuestas que dañan su propio libreto. Los problemas, con todo, no se
agotan allí. El camino para destronar al jefe de la CGT es complicado y
más lo es el contexto donde se proyecta esta pelea: la pulseada de las
paritarias.
Ese es el horizonte que asoma.
En el campo del discurso, la Presidenta impulsa a dirigentes y
funcionarios a que hagan un esfuerzo de creatividad. No es mucho lo que
han aportado: todo gira en torno del impacto de la votación de octubre y
de los ensayos para emparentar al dirigente camionero con los 90. En
este ultimo renglón, ya se produjo un ajuste obligado luego de la
respuesta durísima del moyanismo, que recordó los elogios de Néstor
Kirchner a Carlos Menem, aliado actual en el Congreso y también a nivel
provincial.
Moyano siempre saca a relucir sus batallas contra el menemismo en los
años dorados de aquel modelo. Tal vez por eso, y pasado algún disgusto
de Julio De Vido –que no vive su mejor momento en el círculo del poder–,
se apunta ahora a argumentar que el dirigente camionero y, en rigor, su
sector crecieron y se hicieron fuertes precisamente en aquella década.
Se pretende así referir a cuestiones estructurales o a los cambios
profundos sufridos en el terreno económico por entonces, como si el
poder sindical y político de Moyano fuera consecuencia natural del
desarrollo provocado en algunos sectores de servicios. Los ocho años de
sociedad y privilegios en la etapa kirchnerista s erían una anécdota , a
lo sumo el reconocimiento de una realidad sobre la que no se actuó y en
realidad fue alimentada desde Olivos , más allá de cruces que
acompañaron el juego de negociaciones, con contraprestaciones de favores
y de servicios.
Para completar esa línea, se fue dibujando otro discurso: la búsqueda de
un candidato para desbancar al jefe de la CGT estaría orientada a
destacar un perfil productivo, industrialista . Se acomodan de este modo
las palabras a las conversaciones mantenidas desde antes del verano con
el representante de la UOM, Antonio Caló. En la misma línea, se habían
tendido puentes también con el secretario del sindicato de mecánicos,
Ricardo Pignanelli, que se muestra dedicado de lleno a su recién
iniciada gestión.
En paralelo, el Gobierno empieza a recurrir a otro elemento, trillado y
peligroso, sobre la relación entre las sociedades y sus representantes.
Respaldados en el poderoso triunfo de octubre, voceros oficialistas
buscan traducir aquel resultado al plano de la disputa con el jefe de la
CGT. Dos son los ejes de ese libreto que se va ensayando: el primero
sostiene que el voto de los trabajadores fue para Cristina Fernández de
Kirchner , y el segundo, enganchado, que la Presidenta se relaciona
directamente con la sociedad, sin intermediario alguno .
Pero aún con esa visión hiperpresidencialista –plebiscitaria y, por
consiguiente, descalificadora del más complejo y necesario sistema de
equilibrios–, no se cuestiona el armado sindical, sino que se reclama
disciplina : los dirigentes que no lo asimilen pueden quedar afuera del
favor popular. Pero además, sólo Olivos convalida y bendice a las
dirigencias sectoriales , no sus representados directos.
No existe en el oficialismo una crítica ni siquiera tangencial a las
prácticas y sistemas de organización sindicales. En definitiva, el
kirchnerismo no terminó de oxigenar una organización alternativa en el
plano gremial y su papel fue determinante en el proceso de fractura de
la CTA , la central armada por afuera de la CGT.
Algo de esto se refleja en los candidatos que se buscan para suceder a
Moyano –descartado pero protegido Gerardo Martínez, a raíz de las
denuncias por su pasado en la dictadura–, y en la política de alianzas
para reunir congresales, que incluye a los Gordos y varios
“independientes”, hasta no hace mucho despreciados, al menos según se
dejaba trascender, por sus vínculos con el menemismo en los 90. A pesar
de la disposición a nuevas sociedades, hasta ahora los operadores
kirchneristas no habrían logrado reunir la masa crítica de delegados
para manejar el congreso de la CGT .
La batalla –empezando por el discurso y los medios, fuentes de inquietud
K permante– no parece fácil con Moyano. Ya hace rato impuso la idea de
“inflación del súper” para rechazar las increíbles cifras del INDEC. Del
mismo modo, asimiló la “sintonía fina” kirchnersita al ajuste neoliberal
del menemismo. Desde siempre, la invocación a la rentabilidad –estrenada
hace unos días por la Presidenta– es entendida en el sindicalismo como
un eufemismo sobre techos o retrocesos salariales . Las paritarias
asoman así en un contexto de tensiones. ¿Cómo debería traducirse
rentabilidad? ¿Por empresa, por rama o por sector? ¿Y en el Estado? No
hay señales oficiales. El mensaje de la Presidenta parece un gesto
apuntado a limitar las negociaciones.
¿Un ajuste? No sólo Moyano lo entendería de ese modo.
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